Algunos animales pueden experimentar dificultades cuando se quedan solos o separados de sus personas de referencia y por eso en este post nos preguntamos cómo se compartan los perros cuando se quedan solos.
Perros que se quedan solos ¿Ansiedad por separación o es otra cosa?
Algunos perros que se quedan solos tienen dificultades para gestionar la separación de sus figuras de apego, normalmente sus tutores. Estos problemas pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo o ser malinterpretados como simple desobediencia. Sin embargo, detrás de ciertos comportamientos puede haber un verdadero malestar emocional. Por eso, queremos ayudarte a observar con atención y a identificar señales que podrían indicar ansiedad por separación.
Tu mirada como tutor es fundamental para completar la anamnesis en consulta.
- Para empezar, piensa en la rutina diaria de tu perro. ¿Se queda solo con frecuencia? ¿Durante cuánto tiempo y con qué regularidad? ¿Ha habido cambios recientes en vuestra rutina, como mudanzas, cambios de horario, teletrabajo o la llegada o pérdida de un miembro del hogar? Todos estos factores pueden influir en su estado emocional.
- Luego, reflexiona sobre cómo se comporta tu perro antes de que te vayas. ¿Detecta señales previas a tu salida -como coger las llaves o ponerte los zapatos- y reacciona con nerviosismo? ¿Te sigue por toda la casa, se muestra inquieto, jadea, llora o intenta evitar que salgas?
Estas conductas anticipatorias pueden ser indicios tempranos de ansiedad.
- Durante tu ausencia, ¿has notado vocalizaciones excesivas como ladridos, aullidos o gemidos?
- ¿Ha destrozado objetos -especialmente cerca de la puerta o con tu olor- o ha tenido episodios de eliminación inadecuada (orinar o defecar dentro, pese a estar educado)?
- ¿Ha mostrado signos físicos como salivación, vómitos o intentos de escape? Aunque no siempre puedas observarlo directamente, quizás tengas reportes de vecinos o hayas utilizado cámaras para verlo.
- Y al volver, ¿cómo te recibe? Algunos perros muestran una excitación excesiva, saltan, lloran o no pueden calmarse fácilmente. Esto no siempre es “que te echa mucho de menos”; puede ser señal de un malestar acumulado durante tu ausencia.
- También es importante observar cómo actúa en tu presencia
- ¿Te sigue constantemente por casa, incluso al baño?
- ¿Tiene dificultad para relajarse si no estás a la vista?
- ¿Le cuesta dormir solo o se altera si cierras una puerta entre vosotros?
Por último, queremos saber tu percepción: ¿cómo crees que lo pasa tu perro cuando se queda solo? ¿Te preocupa su nivel de dependencia o sufrimiento? ¿Qué emociones te genera a ti este comportamiento?
Recoger esta información es clave para poder evaluar con precisión si estamos ante un caso de ansiedad por separación u otro problema de conducta o clínico. Con una visión global, podremos ayudarte mejor y, si es necesario, plantear un plan individualizado que mejore su bienestar y vuestra convivencia.












