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El acicalamiento entre gatos puede indicar tanto afiliación como tensión social

Un estudio observacional con 53 parejas de gatos muestra que el acicalamiento social, por sí solo, no permite confirmar la existencia de un vínculo afiliativo. Su significado depende del contexto y de señales como la postura corporal, el contacto físico, la posición de las orejas y la presencia de conductas de desplazamiento o agonísticas.

El acicalamiento social o allogrooming consiste en lamer, manipular oralmente o morder suavemente el pelo de la cabeza o el cuerpo de otro gato. Suele considerarse una conducta afiliativa y un indicador de pertenencia al mismo grupo social, pero su función carece de respaldo empírico concluyente.

El estudio buscó explorar de forma inductiva sus posibles funciones en gatos adultos que conviven en hogares con dos animales.

Diseño del estudio

Se incluyeron 53 parejas (106 gatos sanos, esterilizados, de entre un año y un mes y 15 años y dos meses).

Los cuidadores grabaron interacciones espontáneas siguiendo un protocolo estandarizado. Se analizaron 53 vídeos con un etograma de 23 conductas agrupadas en comunicación e interacción, posturas y movimientos, posición de las orejas y movimiento de la cola, aplicando análisis factorial, análisis secuencial y modelos mixtos.

La cabeza y el cuello, las zonas más acicaladas

De los 163 episodios de acicalamiento social registrados, la región de cabeza y cuello fue la más atendida (87,1 %), seguida de las orejas (19,6 %) y el torso (16,6 %).

Esta distribución difirió claramente de la del autoacicalamiento, concentrado en el torso y las extremidades anteriores.

Los autores plantean que atender zonas menos accesibles podría ser compatible con una función higiénica, aunque el estudio no evaluó ectoparásitos, carga infecciosa ni estado de limpieza de la piel, por lo que esta función no pudo confirmarse.

Señales compatibles con afiliación

  • El acicalamiento se asoció con contacto físico mutuo y prolongado (permanecer acurrucados, frotarse, acercar la cabeza).
  • Los gatos con posturas corporales sincronizadas pasaron más tiempo en contacto físico que aquellos con posturas asimétricas.
  • El acicalamiento también podía preceder a luchas de juego recíprocas, lo que sugiere una posible relación con el inicio o mantenimiento del juego social.

Por lo tanto, la afiliación resulta más probable cuando los gatos buscan contacto de forma mutua, permanecen juntos durante periodos prolongados y mantienen posturas similares.

Señales asociadas a tensión social

  • El acicalamiento también apareció en contextos de tensión, junto a orejas rotadas hacia atrás o hacia los lados, posturas asimétricas, movimientos para aumentar la distancia y conductas de desplazamiento (lamerse los labios, bostezar, sacudir la cabeza o una extremidad, rascarse, episodios breves de autoacicalamiento).
  • También podían aparecer golpes con las patas, mordiscos o intentos de escapar. En estos casos, el acicalamiento podría funcionar como apaciguamiento para evitar una escalada o como señal agonística sutil.

Un gato inclinado sobre otro, la falta de sincronización postural y la finalización unilateral de la interacción son elementos compatibles con tensión.

El parentesco no marcó diferencias

Veintinueve parejas estaban emparentadas o socializadas entre sí antes de las 12 semanas; 24 no cumplían ninguno de estos criterios.

No se detectaron diferencias significativas entre ambos grupos en frecuencia ni proporción de conductas. El estudio no pudo confirmar, por tanto, que el acicalamiento identifique por sí solo la pertenencia a un mismo grupo social.

Limitaciones y relevancia clínica

Las grabaciones fueron realizadas por cuidadores, y el estado de salud se determinó mediante su declaración, sin exploración veterinaria.

Se empleó una muestra de conveniencia y algunos vídeos comenzaron o terminaron con la interacción ya iniciada. El autoacicalamiento se analizó solo dentro de secuencias que también contenían acicalamiento social.

Para la práctica clínica, estos resultados sugieren que el acicalamiento entre gatos no debe interpretarse de forma aislada como prueba de buena relación, sino junto con el resto del lenguaje corporal y el contexto de la interacción, especialmente al valorar casos de tensión entre gatos en hogares multigato.

Los autores han puesto a disposición clips de vídeo de ejemplo de las interacciones analizadas, con el objetivo de ayudar a interpretar los patrones descritos. Pueden consultarse en el repositorio Open Science Framework.

Fuente
Van Belle MJR, Lunas CPH, Mills DS, et al. Unravelling feline social dynamics - A video-based observational study on allogrooming in domestic cats. Appl Anim Behav Sci. 2026; 301: 107038.


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