Vetesfera

SÚMATE A VETESFERA CLINIC

La comunidad que está transformando la veterinaria clínica

En Vetesfera Clinic te conectamos con una comunidad que vive la veterinaria como tú :

📩 Recibe en tu correo contenido exclusivo, útil y sin ruido
🌱 Crece con artículos que te ayudan en la práctica clínica, la gestión de tu centro y el bienestar profesional de todo el equipo
🤝 Forma parte de un espacio donde compartir, aprender y avanzar juntos

Sumarme a Vetesfera

Cuidamos tus datos y solo te enviaremos contenidos útiles. Si no es para ti, podrás irte fácil (pero te prometemos que no querrás hacerlo).

Guía práctica para minimizar el estrés en gatos hospitalizados

El gato, por naturaleza reservada, territorial y sensible a los cambios, puede experimentar niveles elevados de estrés en entornos desconocidos.

Cada vez llegan más felinos a nuestras consultas en las clínicas veterinarias y con ello aumentan también en número de gatos hospitalizados. Pero, ¿estamos adaptando nuestras instalaciones y protocolos al bienestar felino?

El gato, por naturaleza reservada, territorial y sensible a los cambios, puede experimentar niveles elevados de estrés en entornos desconocidos. Asimismo, este estrés no solo afecta su bienestar, sino que puede agravar patologías como cistitis idiopática, asma o alteraciones gastrointestinales, entre otras. En este post, expondremos una guía práctica resumen para identificar, manejar y reducir el estrés en pacientes felinos durante su estancia en clínica, mejorando su recuperación… y también la seguridad del equipo.

Entendiendo el estrés felino, ¿qué es y cómo afecta a los gatos? 

El estrés en gatos es una respuesta fisiológica compleja que involucra al sistema endocrino (liberación de glucocorticoides y catecolaminas), al sistema nervioso -(activación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal) y a la conducta (con agresividad, anorexia, marcaje o inhibición del acicalamiento).

En los gatos, esta respuesta se da en tres fases:

  • Fase de alarma: aparecen signos agudos como taquicardia, pupilas dilatadas, hiperactividad o inmovilidad extrema.
  • Fase de resistencia: el organismo intenta adaptarse, pero pueden aparecer irritabilidad, anorexia, agresividad o miedo.
  • Fase de agotamiento: si el estrés se mantiene, puede alterar el sistema inmunitario, hormonal y nervioso, provocando enfermedades.

Dato clave: El estrés crónico puede retrasar la cicatrización de heridas y aumentar la susceptibilidad a infecciones (Journal of Feline Medicine and Surgery, 2023).

¿Cómo se comporta un gato estresado?

Los signos de estrés en gatos pueden ser sutiles o muy evidentes siendo algunos de los más frecuentes en gatos hospitalizados las vocalizaciones constantes, las conductas de huida o agresividad, las posturas corporales defensivas -cuerpo encogido, cola pegada, orejas hacia atrás-, o la falta o excesivo acicalamiento,  entre otros.

Por parte de los profesionales veterinarios clínicos reconocer estas señales en los gatos hospitalizados es clave para ajustar el manejo y evitar así que el gato entre en un estado de malestar crónico que luego es muy difícil revertir.

Entorno hospitalario: Las claves para un Ambiente "Cat-Friendly"

El entorno físico tiene un impacto directo en el estrés que pueden presentar los gatos hospitalizados en nuestras clínicas veterinarias. Aquí presentamos algunas recomendaciones que pueden ser claves para mejorar el bienestar del paciente felino hospitalizado:

  • Zona de hospitalización Exclusiva para los "Michis"
    • Si no es posible la hospitalización exclusiva debemos crear una separación física y visual de otros gatos y perros que puedan estar visitando también nuestra consulta.
    • Recomendamos la incorporación de habitáculos no enfrentados, con espacio suficiente para separar comida, agua y arenero.
    • Es de gran importancia que los gatos hospitalizados tengan olores familiares cercanos como una manta de casa o feromonas sintéticas que ayudan a crear un ambiente seguro.
  • Control ambiental durante la estancia de los gatos hospitalizaos
    • Como los ruidos repentinos aumenten el miedo y por tanto el estrés, debemos procurar que la zona donde se encuentren los gatos hospitalizados sean insonoras en lo máximo posible. Por ello, recomendamos minimizar los sonidos que vengan de los equipos, que no les lleguen ladridos ni voces fuertes.
    • Recomendamos además que la Iluminación y temperatura estén controladas y por lo tanto que oscilen entre 18 y 23 ºC y se respete al máximo el ritmo circadiano del anima
    • Debemos recordar que los gatos son extremadamente sensibles a la suciedad y los olores fuertes y por lo tanto debemos cuidar la limpieza y la ventilación del espacio donde estarán los gatos hospitalizados.

En el manejo de los gatos, menos es más

En el manejo de los gatos debemos recordar que cada animal tiene su propio umbral de tolerancia ya que algunos agradecen caricias en la cabeza, juegos o cepillado suave y otros por el contrario prefieren el aislamiento casi total. Lo importante en el manejo de los gatos hospitalizados es saber leer también su lenguaje corporal y adaptar nuestras interacción al mismo como por ejemplo con movimientos lentos, un tono de voz más suave e incluso evitar el contacto directo a nivel visual.

Algunos expertos recomiendan utilizar cajas o toallas para ofrece escondites, cubrir parcialmente el habitáculo si el gato es más de aislarse o incluso usar feromonas en la ropa o las manos para reducir señales de amenaza y así el nivel de estrés que pueda llegar a sufrir el felino hospitalizado en nuestras instalaciones. Asimismo, no podemos olvidar que dedicar tiempo al vínculo, no solo a la medicación o exploración también disminuye el riesgo de agresiones, facilita los cuidados y reduce el estrés en el paciente hospitalizado.

Pero hay un punto extra en el manejo de gatos hospitalizados: los olores también importan

Los gatos detectan feromonas de alarma dejadas por otros felinos, lo que puede alterar a los siguientes pacientes y por eso se recomienda usar desinfectantes poco perfumados y dejar que el olor se disipe antes de tocar a otro gato. Además, no deberíamos reutilizar batas u objetos con olores impregnados de otro animal y si este fuera el caso, se recomienda aplicar feromonas sintéticas en tu ropa si vas a manipular a varios felinos seguidos.

Conclusiones 

Hospitalizar a un gato es mucho más que mantenerlo estable, es también acompañarlo en un entorno que, para él, puede resultar hostil, reduciendo al máximo los estímulos negativos y promoviendo su bienestar físico y emocional. Un gato tranquilo colabora mejor, se recupera antes y, en consecuencia, mejora la experiencia tanto para él como para el equipo clínico.

Referencias:

Xavier Manteca Vilanova; Etología Veterinaria; 1º edición; capítulo 2: 41-44; capítulo 4: 91-100; Multimedica ediciones veterinarias; 2009 J. Engel Manchado, L. García Guasch; Manual del ATV; Capitulo 10; página 205; Multimedica Ediciones Veterinarias; 2008. Joël Dehasse; Todo sobre la psicología del gato; 1º edición; página 137-157-157-393-399-430-431; Servet; 2008 - Journal of Feline Medicine and Sugery; nº13; 364-375; 2011. Nicole Castro Garrido;Multimedica ediciones veterinarias, marzo2017

Otros contenidos relacionados:

Contenido anterior
Ilusión, desafíos y aprendizajes, el resumen del primer año de los jóvenes veterinarios
Siguiente contenido
Auxiliares Técnicos Veterinarios, en el corazón operativo de nuestras clínicas