El prurito en gatos sigue siendo un problema clínico complejo. En 2011, Hobi et al. analizaron 502 gatos con signos pruriginosos y confirmaron que las dermatosis por hipersensibilidad son frecuentes: 29 % asociadas a pulgas, 12 % a alimentos y 20 % clasificadas como hipersensibilidad no inducida por pulgas ni alimentos (NFNFIHD).
Esta cifra evidencia la complejidad del abordaje diagnóstico y la diversidad de enfoques terapéuticos reportados en la literatura científica
Líneas clásicas y sus límites
Los tratamientos reportados en la literatura incluyen glucocorticoides, ciclosporina, oclacitinib y adyuvantes como antihistamínicos, ácidos grasos esenciales o palmitoiletanolamida.
La variabilidad en la respuesta terapéutica documentada en diversos estudios ha motivado la investigación de nuevas alternativas.
Maropitant: mecanismo y traslación clínica
El maropitant es un antagonista del receptor de neuroquinina-1 (NK-1R) aprobado como antiemético en pequeñas especies. Su interés en dermatología proviene de su capacidad para bloquear la acción de la sustancia P (SP), un neuropéptido pruritógeno y proinflamatorio implicado en la generación del picor y en la modulación inmunoinflamatoria cutánea.
En humanos, antagonistas de NK-1R (por ejemplo, aprepitant) han mostrado disminución del prurito en determinadas dermatosis, lo que proporciona una base racional para explorar maropitant en gatos pruriginosos.
Evidencia clínica: un piloto prometedor
Maina y Fontaine (2018) publicaron el primer estudio piloto -abierto y no controlado- sobre maropitant en gatos con NFNFIHD. Doce gatos recibieron maropitant administrado por vía oral a 2 mg/kg cada 24 horas durante 4 semanas (dosis media real en el estudio: 2,22 mg/kg).
Los resultados más relevantes fueron:
- Reducción media de la pVAS (escala visual de prurito) de 7,79 ± 1,72 a 2,15 ± 2,14, equivalente a una disminución media del 72,8 %.
- Reducción media de SCORFAD (puntuación de lesiones) de 7,08 ± 2,27 a 2,25 ± 1,42, reducción media del 63,5 %.
- 10 de 12 tutores (83,3 %) valoraron la eficacia como “buena” o “excelente”.
- Efectos adversos leves: sialorrea transitoria en 2/12 gatos; sin cambios de peso ni abandonos por tolerabilidad.
Estos resultados sugieren un efecto antipruriginoso clínicamente relevante, con un perfil de tolerabilidad aceptable en el corto plazo.
Limitaciones importantes
La interpretación debe ser cautelosa. El estudio es pequeño, abierto y sin grupo control; la pVAS no está validada específicamente en gatos, y algunos pacientes recibieron tratamientos concomitantes (ciclosporina, corticoides) que pueden confundir el efecto exclusivo de maropitant.
Además, la pauta empleada (2 mg/kg SID durante 4 semanas) supera la indicación antiemética registrada (1 mg/kg q24h hasta 5 días), por lo que su uso en este contexto constituye una indicación off-label, según señalan los autores del estudio.
También se ha señalado la posibilidad de interacciones farmacológicas -los autores mencionan un posible efecto sobre isoenzimas del citocromo P450 (CYP3A4) que podría modificar la farmacocinética de ciclosporina o glucocorticoides-, de modo que la monitorización es prudente cuando se combina con otros inmunomoduladores.
¿Dónde encaja en la clínica diaria?
Los autores del estudio piloto sugieren que maropitant podría tener aplicación en casos refractarios a tratamientos convencionales. Sin embargo, la limitada evidencia disponible hace necesaria la realización de ensayos controlados antes de establecer recomendaciones clínicas definitive
Preguntas abiertas y futuro
Es imprescindible realizar ensayos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo para confirmar la eficacia señalada en el piloto y definir su seguridad a medio-largo plazo. Quedan por dilucidar también: la duración óptima del tratamiento, la idoneidad como terapia de mantenimiento y los biomarcadores que permitan identificar a los gatos más propensos a responder al bloqueo de la sustancia P.
Los resultados preliminares sugieren que el maropitant podría representar una línea de investigación prometedora. No obstante, la limitada evidencia actual requiere la realización de estudios controlados antes de poder establecer su lugar en el arsenal terapéutico felino.
Nota:
Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y de revisión científica. Las decisiones terapéuticas deben basarse siempre en el criterio clínico del veterinario responsable, considerando las particularidades de cada caso individual.
Referencias












