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Cómo comunicar la obesidad en consulta veterinaria: 6 pasos para lograr el compromiso del tutor

La obesidad es uno de los retos más frecuentes en la clínica de pequeños animales, pero el éxito no depende solo de diagnosticarla, sino de conseguir la implicación real del tutor. En este artículo encontrarás 6 pasos prácticos para transformar la comunicación en consulta, superar resistencias emocionales y estructurar planes de seguimiento que favorezcan el compromiso y mejoren la calidad de vida de los pacientes.

La obesidad en consulta veterinaria es uno de los problemas más prevalentes en pequeños animales. Sin embargo, existe una brecha significativa entre diagnosticarla y conseguir que los tutores implementen cambios efectivos.

Este artículo no pretende explicar la fisiopatología de la obesidad, sino compartir estrategias de comunicación y organización clínica que mejoran el compromiso de los tutores y la efectividad de los programas de control de peso.

Paso 1: ¿Cómo hacer visible lo que para algunos tutores de mascotas es invisible?

El problema comunicativo: Sabemos que la obesidad es progresiva y silenciosa y que por esto mismo, los tutores normalizan el exceso de peso porque el cambio es gradual y "el animal está bien". Ante esta tesitura, nuestro desafío es transformar esa percepción.

Documenta y visualiza sistemáticamente

El Body Condition Score (BCS) es un sistema de evaluación visual y táctil que permite clasificar la condición corporal del animal en una escala (habitualmente de 9 puntos, donde 4-5 representa el peso ideal).

A diferencia del peso en kilogramos, que varía según raza y tamaño, el BCS permite una evaluación estandarizada aplicable a cualquier paciente.

¿Y cómo podemos aplicar esto a nuestra estrategia de comunicación?

  • Podrías plantearte incluir el BCS en todas las consultas que se puedan y no solo en aquellas derivadas de un exceso de peso
  • Documéntalo en la historia clínica de forma visible
  • Usa fotografías en visión lateral y dorsal (con consentimiento) para comparar evolución
  • Registra el peso incluso en consultas breves

Comunicando con contexto e impacto emocional

La forma en que transmitimos la información determina, en gran medida, la respuesta del tutor.

Un ejemplo práctico que consideramos nos hará reflexionar sobre esto es comunicar en lugar de "su perro tiene sobrepeso" algo del tipo "Max tiene un BCS de 7 sobre 9, lo que significa que está por encima de su peso ideal. Este exceso de peso supone una carga constante para sus articulaciones y órganos, similar a si una persona llevara una mochila pesada todo el día, todos los días. Esto puede afectar tanto a su calidad de vida como a su longevidad"

Este tipo de comunicación funciona mejor porque usa un sistema de medida objetivo (BCS), incluye una analogía con experiencia humana comprensible, conecta con consecuencias emocionales (como la calidad de vida o longevidad) y evita términos vagos como "un poco" o "algo" de sobrepeso.

Paso 2: ¿Cómo estructuramos este plan para que sea efectivo?

Los tutores necesitan claridad y especificidad para poder implicarse de manera real con el objetivo.

Por ello, un plan efectivo debe incluir un objetivo claro (definido por el veterinario según el paciente individual), con instrucciones específicas que hagan mención a cantidades exactas de alimento, un calendario de seguimiento (con fechas concretas para revisiones y no "vuelva en unas semanas" y... sí, compañeros, la gestión de los premios y extras, puesto que esto es el punto crítico donde fallan la mayoría de los planes.

El protocolo de premios... la batalla que se gana o se pierde

Estrategia comunicativa efectiva: No basta con decir "nada de premios", puesto que los tutores necesitan alternativas concretas.

Por tanto, un mensaje más efectivo podría ser comunicarles que pueden dedicarle premios como su propio pienso como recompensa o algunos vegetales crudos, pero lo importante es que cualquier extra esté dentro del plan y no fuera de él.

Una hoja impresa con "condiciones, recomendaciones y seguimiento" como herramienta práctica:

  • Alimentos permitidos como premio (definidos por el veterinario)
  • Alimentos totalmente prohibidos (tipificados claramente)
  • Espacio para que el tutor registre qué da cada día

El tutor se implica más cuando tiene un material de consulta físico.

Paso 3: Realizar un seguimiento con una estructura clara

No es recomendable citar al tutor en un mes sin una estructura clara porque esto puede traer consigo a clientes que no vuelven y la pérdida de la motivación inicial.

El protocolo de seguimiento efectivo

  • Primera revisión temprana: Sirve para detectar errores de interpretación y resolver dudas antes de que se conviertan en abandono del plan
  • Revisiones posteriores periódicas: Permiten ajustes progresivos y mantienen la motivación del tutor celebrando cada avance
  • Delegación estratégica: Las revisiones de peso pueden gestionarlas los auxiliares técnicos veterinarios siguiendo un protocolo claro coomo por ejemplo pesar al paciente, registrar el dato, reforzar positivamente el esfuerzo del tutor y reportar al veterinario si hay estancamiento o necesidad de algún ajuste.

De esta manera las consultas se hacen mucho más accesibles y ágiles, la agenda veterinaria es más eficiente y la implicación del tutor es mayor.

Paso 4: ¿Cómo gestionamos la resistencia emocional del tutor?

Las objeciones más frecuentes y cómo abordarlas

La resistencia no es falta de información, es un conflicto emocional. Necesitamos estrategias de comunicación empática pero directa.

  • Objeción 1: "Es que me da mucha pena cuando me pide comida"

Respuesta efectiva: "Entiendo perfectamente esa sensación, es muy humano. Pero pensad en esto: ¿qué es más difícil? ¿Decirle que no a un premio ahora, o verle con dolor articular en unos años cuando ya no podamos revertir el daño? El amor también es saber poner límites para proteger su salud a largo plazo"

Por qué funciona: Valida la emoción, pero reencuadra la situación hacia las consecuencias futuras.

  • Objeción 2: "Ya come poco, no sé por qué no adelgaza"

Respuesta efectiva: "Os propongo algo. Durante una semana, anotad absolutamente TODO lo que le dais: su comida, los premios, lo que cae al suelo mientras cocinamos, lo que le da vuestra pareja o vuestros hijos. Muchas veces nos sorprendemos de cuántas calorías 'invisibles' sumamos sin darnos cuenta. Luego revisamos juntos ese registro"

Por qué funciona: No cuestiona directamente su percepción, pero crea conciencia mediante autoobservación.

  • Objeción 3: "Yo no puedo controlar lo que le da el resto de la familia"

Respuesta efectiva: "¿Podríamos incluir a esa persona en la próxima visita? A veces cuando el veterinario explica directamente las consecuencia, es más fácil que toda la familia se implique. Es un tema de salud, no de preferencias personales"

Por qué funciona: Ofrece una solución práctica y posiciona el tema como clínico, no como opinión.

Paso 5: ¿Cuándo el manejo nutricional necesita apoyo adicional?

En algunos casos, como veterinario puedes considerar complementar el plan nutricional con farmacoterapia.

Mensaje clave para comunicar: Los fármacos no sustituyen la dieta, la complementan. El tutor debe entender que la base del tratamiento sigue siendo el control de la ingesta calórica.

Paso 6: Prevención, el mejor escenario

La prevención de la obesidad no debería comunicarse como una advertencia sobre lo que hay que evitar, sino como una estrategia positiva para maximizar el bienestar y la longevidad del animal. El cambio de narrativa es fundamental.

El poder del lenguaje positivo

Comunicación tradicional (enfocada en el problema): "Si su perro engorda, tendrá problemas de salud"

Comunicación preventiva positiva (enfocada en el beneficio): "Mantener a Max en su peso ideal significa que podrá disfrutar de paseos activos durante más años, tendrá menos molestias articulares y, según los estudios, vivirá hasta casi dos años más con mejor calidad de vida. Vamos a construir juntos esos hábitos desde ahora"

Por qué funciona mejor:

  • Conecta con la motivación emocional del tutor (más tiempo juntos, mejor vida)
  • Usa datos positivos en lugar de amenazas
  • Genera un sentido de colaboración ("vamos a construir juntos")
  • Convierte la prevención en un objetivo deseable, no en una restricción

Refuerzo positivo sistemático

Cuando un paciente mantiene su peso ideal, es fundamental reconocerlo activamente: "Enhorabuena, Max lleva dos años en su peso ideal. Eso es mérito vuestro y significa que estáis haciendo un trabajo excelente. Animales como Max tienen menos riesgo de desarrollar diabetes o problemas articulares. Seguid así"

Por qué es importante: Los tutores que hacen las cosas bien rara vez reciben reconocimiento explícito. El refuerzo positivo aumenta la probabilidad de que mantengan esos hábitos a largo plazo.

Conclusión práctica...

El éxito de un programa de control de peso no depende solo de la prescripción veterinaria correcta, sino de:

  • Comunicación efectiva: Transformar datos clínicos en mensajes comprensibles y motivadores
  • Estructura organizativa: Seguimiento protocolizado que facilita la adherencia
  • Gestión emocional: Abordar las resistencias del tutor con empatía pero firmeza

Cada paciente que alcanza su peso objetivo no solo vive más tiempo, vive con mejor calidad. Y eso requiere tanto ciencia veterinaria como estrategia comunicativa.

 

 

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