Un estudio liderado por el Royal Veterinary College profundiza en cómo Toxoplasma gondii modifica el comportamiento mediante la manipulación de la dopamina, aportando nuevos datos sobre una de las interacciones parásito-hospedador más estudiadas.
Toxoplasma gondii, un parásito "presente"
Toxoplasma gondii es uno de los parásitos con mayor distribución a nivel mundial y tiene la capacidad de infectar a todos los animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos.
Su ciclo biológico depende de los felinos como hospedadores definitivos, lo que ha llevado a describir su capacidad para modificar de forma específica el comportamiento de hospedadores intermediarios, como los roedores, facilitando así su transmisión.
Entre los cambios conductuales descritos se encuentra la reducción del miedo o incluso la atracción hacia estímulos felinos, un fenómeno que ha sido objeto de numerosos estudios en las últimas décadas.
Dopamina y comportamiento, una hipótesis investigada
Durante años, se ha planteado que la alteración de neurotransmisores, en particular la dopamina, podría explicar los cambios conductuales inducidos por T. gondii.
Trabajos previos de los mismos autores ya habían identificado que el parásito posee genes capaces de codificar una enzima similar a la tirosina hidroxilasa, implicada en la síntesis de dopamina en mamíferos.
Sin embargo, el impacto directo de esta enzima parasitaria en el comportamiento del hospedador había sido motivo de debate científico.
Diseño del estudio y modelo experimental
En este nuevo trabajo, investigadores del RVC, en colaboración con Imperial College London y la Universidad de Leeds, evaluaron el papel directo de la tirosina hidroxilasa codificada por el parásito (TgTH). El estudio fue financiado por el Stanley Medical Research Institute y el Medical Research Council.
Utilizando un modelo biológico en ratas, se compararon animales infectados con cepas silvestres de T. gondii con otros infectados por cepas genéticamente modificadas para expresar niveles moderados o elevados de TgTH, así como con controles no infectados.
El comportamiento se evaluó mediante el test de atracción fatal felina, analizando la respuesta a orina de gato con sistemas automatizados y modelos estadísticos bayesianos.
Resultados principales
Los resultados mostraron que los cambios conductuales aumentaban en función del nivel de expresión de TgTH.
Las ratas infectadas con cepas que sobreexpresaban la enzima pasaban más tiempo en zonas con olor a gato y presentaban cambios característicos en sus patrones de actividad.
Además, todos los animales infectados mostraron diferencias conductuales frente a los controles no infectados.
Las cepas genéticamente modificadas produjeron efectos más leves que las cepas silvestres, y se observaron diferencias de actividad entre sexos, siendo las hembras más activas y exploratorias con independencia del estado de infección.
Implicaciones científicas
En conjunto, los hallazgos demuestran que la dopamina producida por el propio parásito contribuye a las alteraciones conductuales inducidas por T. gondii.
El estudio refuerza la hipótesis de que la disrupción dopaminérgica desempeña un papel relevante en este proceso y proporciona una base sólida para futuras investigaciones sobre los efectos neurológicos de la toxoplasmosis.
Asimismo, los resultados pueden apoyar investigaciones más amplias sobre la interacción entre agentes infecciosos y el sistema nervioso, incluyendo aquellas centradas en trastornos neuropsiquiátricos humanos que se han asociado previamente a infecciones crónicas por T. gondii, como la esquizofrenia.
Una línea de investigación relevante también para la clínica veterinaria
Desde la perspectiva veterinaria, este trabajo contribuye a una mejor comprensión de la biología del parásito y de su impacto sobre el comportamiento animal, un aspecto relevante tanto en el estudio de enfermedades parasitarias como en el enfoque One Health, que integra la salud animal y humana.
Nota del editor: Esta información se presenta con fines divulgativos y científicos, basada en datos publicados por el Royal Veterinary College y en literatura revisada por pares. Los resultados descritos corresponden a investigación experimental y contribuyen al conocimiento sobre la interacción parásito-hospedador. La interpretación clínica de estos hallazgos debe realizarse siempre en el contexto profesional adecuado.












