Con el objetivo de frenar la aparición de resistencias y preservar la eficacia de estos fármacos esenciales, la World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) y la International Society for Companion Animal Infectious Diseases (ISCAID) han definido una serie de metas concretas que interpelan directamente a la práctica diaria en las clínicas de pequeños animales.
La profilaxis antimicrobiana en cirugía veterinaria se ha convertido en un punto crítico dentro de las estrategias de uso responsable de antimicrobianos.
Por qué la profilaxis quirúrgica está en el centro del debate
El uso de antimicrobianos en perros y gatos ha recibido una atención creciente en los últimos años, especialmente por el empleo de antibióticos de importancia crítica para la salud humana, como las cefalosporinas de tercera generación o las fluoroquinolonas.
El documento recuerda que cualquier uso de antimicrobianos favorece la aparición de resistencias y que las bacterias implicadas en infecciones frecuentes en pequeños animales -como estafilococos o Escherichia coli- pueden afectar también a las personas, reforzando el enfoque de One Health.
Qué es (y qué no es) la profilaxis antimicrobiana quirúrgica
La profilaxis antimicrobiana quirúrgica se define como la administración de antimicrobianos a animales sin infección activa, con el objetivo de prevenir infecciones del sitio quirúrgico/ infecciones postquirúrgicas.
El documento insiste en una idea clave y es que la profilaxis no sustituye a una técnica quirúrgica aséptica adecuada.
Medidas como la correcta higiene de manos, el uso de material esterilizado, la preparación adecuada del campo quirúrgico y la reducción de la contaminación ambiental siguen siendo la base de una cirugía segura.
Asimismo, el texto diferencia claramente la profilaxis del tratamiento antimicrobiano terapéutico, que solo está indicado cuando existe una infección confirmada o sospechada.
Los objetivos 2030, cifras claras y medibles
El documento WSAVA–ISCAID propone dos metas cuantificables que deberían alcanzarse en todas las clínicas veterinarias antes de 2030:
- Al menos el 95 % de los procedimientos quirúrgicos limpios (como ovariohisterectomías, castraciones, extirpación de masas cutáneas o procedimientos dentales sin infección) no deberían recibir profilaxis antimicrobiana
- Menos del 5 % de los pacientes quirúrgicos deberían ser dados de alta con antimicrobianos tras cualquier procedimiento quirúrgico
Estas cifras no se plantean como ideales teóricos, sino como objetivos alcanzables tanto en clínica general como en hospitales de referencia y centros universitarios.
Qué dice la evidencia científica
Según el documento, la evidencia disponible muestra que los antimicrobianos no mejoran los resultados en procedimientos quirúrgicos limpios. La profilaxis solo ha demostrado beneficio en situaciones concretas, principalmente:
- determinados procedimientos gastrointestinales
- cirugía ortopédica con colocación de implantes
Además, continuar la administración de antimicrobianos durante días tras la cirugía no aporta beneficios en perros ni en gatos, independientemente del procedimiento realizado.
Implicaciones prácticas para la clínica veterinaria
El documento hace un llamamiento explícito a los veterinarios y a las instituciones veterinarias para que revisen sus protocolos quirúrgicos, evalúen sus hábitos de prescripción y adopten cambios medibles.
Optimizar la profilaxis antimicrobiana no significa dejar de proteger al paciente, sino utilizar los antimicrobianos solo cuando están realmente indicados, preservando su eficacia y reduciendo riesgos a medio y largo plazo.
Nota del editor: Este contenido se basa exclusivamente en el documento de consenso WSAVA–ISCAID. No sustituye las guías nacionales ni el criterio clínico del veterinario responsable. La implementación de estos objetivos debe adaptarse al contexto de cada centro y a las características individuales de cada paciente.












