El cambio climático no impacta de la misma manera en todas las zoonosis. Una revisión global publicada recientemente en PNAS muestra que, aunque muchas enfermedades de origen animal están influenciadas por factores climáticos la magnitud de estos efectos y si se traducen en un aumento o una reducción del riesgo varían ampliamente entre patologías.
Una revisión global sin precedentes
El estudio, liderado por Trebski y colaboradores, analiza 218 investigaciones realizadas en 65 países que evalúan la relación entre variables climáticas -temperatura, precipitaciones y humedad- y diferentes indicadores de riesgo zoonósico, como incidencia, seroprevalencia o abundancia de hospedadores.
En total, se revisaron datos correspondientes a 53 enfermedades zoonósicas, con más de 850 asociaciones climáticas analizadas.
Los resultados ponen de manifiesto que la sensibilidad al clima es un fenómeno ampliamente extendido.
Aproximadamente el 70 % de las asociaciones con la temperatura y más del 60 % de las relacionadas con la precipitación resultaron estadísticamente significativas.
No obstante, el estudio subraya que no existe un patrón uniforme aplicable a todas las enfermedades.
La temperatura como variable clave
Entre los factores analizados, la temperatura emerge como el determinante climático más consistente.
- Su influencia es especialmente clara en las zoonosis transmitidas por vectores, donde el aumento térmico favorece el desarrollo de insectos y artrópodos, así como la replicación de los patógenos.
En cambio, en las zoonosis no vectoriales, la respuesta a la temperatura es más variable y depende de factores como el comportamiento de los hospedadores, la supervivencia ambiental del agente infeccioso o los cambios en los patrones de contacto entre animales y personas.
Precipitación y humedad, efectos no lineales
A diferencia de la temperatura, la precipitación y la humedad muestran efectos más complejos y contextuales.
El estudio identifica asociaciones tanto positivas como negativas, lo que refleja la influencia del entorno ecológico y del momento temporal.
- En algunos escenarios, las lluvias pueden incrementar el riesgo de determinadas infecciones, mientras que en otros pueden reducirlo al modificar los hábitats de los reservorios o los vectores.
Este hallazgo refuerza la idea de que los efectos del clima sobre las zoonosis deben interpretarse siempre de forma específica para cada enfermedad.
Implicaciones para la clínica veterinaria
Aunque el trabajo se centra en una perspectiva global de salud pública, sus conclusiones tienen implicaciones relevantes para la clínica veterinaria de pequeños animales.
- El aumento de temperaturas y la variabilidad climática pueden alterar la distribución de vectores, modificar patrones de exposición y favorecer la aparición o reemergencia de determinadas zoonosis.
Para el veterinario clínico, estos datos refuerzan la necesidad de mantener una vigilancia activa, revisar las estrategias preventivas y trabajar de forma coordinada con otros profesionales sanitarios bajo el enfoque One Health.
Mirando al futuro
Los autores señalan importantes lagunas en la investigación actual, como la escasez de estudios en determinadas regiones y el uso limitado de modelos no lineales.
Aun así, el mensaje es claro: el cambio climático ya está influyendo en el riesgo zoonósico y seguirá haciéndolo. Comprender estos patrones será clave para anticipar escenarios futuros y proteger la salud animal y humana.
Referencia bibliográfica: Trebski, G., Carlson, C. J., McKee, C. D., et al. (2025). Climate sensitivity is widely but unevenly spread across zoonotic diseases. Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). DOI: 10.1073/pnas.2414038122












