El enfoque One Health ha dejado de ser una teoría para convertirse en práctica diaria en las clínicas veterinarias. Cada 3 de noviembre, el Día Mundial dedicado a Una Sola Salud recuerda que animales, personas y medio ambiente comparten un mismo destino sanitario.
La pandemia de COVID-19, la expansión de vectores por el cambio climático y el reto de las resistencias antimicrobianas han demostrado que los veterinarios clínicos no solo cuidan mascotas puesto que también son centinelas de la salud colectiva. Su labor preventiva, educativa y de vigilancia epidemiológica protege a toda la sociedad.
- El término «Una sola salud» (en inglés «One Health») describe un enfoque integral y unificador cuyo objetivo es equilibrar y optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas
- Utiliza los vínculos estrechos e interdependientes que existen entre estos campos para establecer nuevos métodos para la gestión de los riesgos asociados a las enfermedades con un enfoque multidisciplinar e integrado
Una sola salud, un mismo compromiso
Cada 3 de noviembre se celebra el Día Mundial One Health (Una Sola Salud), una fecha que subraya la conexión inseparable entre la salud de los animales, las personas y el medio ambiente. Lo que afecta a una parte de ese sistema repercute inevitablemente en las demás.
- En un contexto marcado por el cambio climático, las zoonosis emergentes y la intensificación del vínculo humano-animal, el enfoque One Health se consolida como una herramienta práctica para anticipar y prevenir riesgos sanitarios
En España, la Plataforma One Health, que agrupa a instituciones científicas, universidades, colegios profesionales y asociaciones del ámbito sanitario y ambiental, impulsa este enfoque de manera coordinada con el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III, integrándolo como pilar estratégico dentro de la salud pública.
Los tres pilares de la salud pública
Animales, personas y medio ambiente constituyen los tres pilares sobre los que se sostiene la salud pública. Su equilibrio determina la estabilidad de los ecosistemas y la capacidad para prevenir enfermedades.
Animales
Los veterinarios clínicos de pequeños animales representan la primera línea de vigilancia frente a las enfermedades transmisibles entre especies.
A través de la detección temprana, la vacunación, el control de parásitos y la educación sanitaria a los tutores, su labor incide directamente en la prevención de zoonosis
- En España, la leishmaniosis canina es un ejemplo paradigmático del concepto One Health. Con una incidencia que puede alcanzar el 30 % en perros, el cambio climático ha modificado la distribución y la actividad del flebotomo, su vector, que ahora se detecta en regiones septentrionales y montañosas antes libres del insecto
- El periodo de transmisión, limitado hace décadas a los meses cálidos, se extiende actualmente durante casi todo el año. Este fenómeno ilustra la interacción entre el medio ambiente (aumento térmico), la salud animal (endemia persistente) y la salud humana (riesgo zoonótico).
Personas
La educación sanitaria que los veterinarios clínicos ofrecen a los tutores tiene efectos directos sobre la salud de las familias. Las pautas sobre vacunación, desparasitación, higiene y nutrición reducen la exposición a patógenos y fortalecen la convivencia saludable.
La aplicación rigurosa de protocolos de uso prudente de antibióticos en animales de compañía por parte de los veterinarios clínicos constituye una barrera esencial frente a la resistencia antimicrobiana, considerada por la OMS como una de las mayores amenazas sanitarias del siglo XXI
La colaboración entre veterinarios, médicos y farmacéuticos resulta indispensable para preservar la eficacia terapéutica y garantizar tratamientos seguros en todas las especies.
Medio ambiente
La gestión responsable de medicamentos y residuos clínicos, la optimización de recursos y la aplicación de prácticas sostenibles reflejan el compromiso del sector veterinario con la salud ambiental.
El deterioro de los ecosistemas incrementa el riesgo de enfermedades vectoriales y compromete la resiliencia de las comunidades humanas y animales frente al cambio climático. Incorporar criterios medioambientales en la práctica veterinaria es ya una necesidad ética, científica y social.
La mirada clínica como parte de la salud pública
El trabajo de la clínica veterinaria trasciende la atención individual al paciente. Cada diagnóstico, cada registro epidemiológico y cada recomendación preventiva forman parte de un engranaje que sostiene la salud pública.
La experiencia de la pandemia de COVID-19 y la expansión de zoonosis emergentes han demostrado que los riesgos sanitarios globales no reconocen fronteras entre especies. A ello se suman fenómenos como la resistencia antimicrobiana o la expansión de vectores vinculada al cambio climático, que refuerzan la necesidad de cooperación interdisciplinar bajo el marco One Health.
Fuentes: Organización Mundial de la Salud; Plataforma One Health (Una Sola Salud); Ministerio de Sanidad, Área de Sanidad Ambiental; Instituto de Salud Carlos III; MSD Animal Health; Interempresas; Club BARF; Higiene Ambiental.












