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Sistema Primo Vascular en veterinaria: qué es y cuáles son sus posibles implicaciones clínicas

Descrito en la década de 1960 y redescubierto décadas después, el Sistema Primo Vascular se presenta como una red microscópica diferenciada de los sistemas sanguíneo y linfático. Este artículo revisa su estructura, distribución anatómica y las posibles implicaciones estudiadas en procesos como las neoplasias, la inflamación, la insuficiencia cardíaca, la acupuntura o la medicina regenerativa.

La anatomía que manejamos en la práctica clínica parece un territorio bien conocido. Sin embargo, distintas líneas de investigación llevan décadas estudiando una red microscópica que no se correspondería ni con los vasos sanguíneos ni con los linfáticos: el Sistema Primo Vascular.

  • Descrito inicialmente en los años 60 y recuperado para la investigación a comienzos de este siglo, su estructura y distribución se han analizado en diferentes especies animales.
  • Para el veterinario clínico, su interés no reside únicamente en esa singularidad anatómica, sino en las posibles relaciones que se investigan entre este sistema y procesos como la progresión tumoral, la respuesta inflamatoria, la insuficiencia cardíaca o la regeneración tisular.

De Sistema de Bonghan a Sistema Primo Vascular

A principios de la década de 1960, el investigador norcoreano Kim Bong-Han hizo un hallazgo revolucionario: descubrió una red vascular microscópica independiente, que no correspondía ni a vasos sanguíneos ni linfáticos, y llamó a esta estructura Sistema de Bonghan (1, 3, 5, 7). Según Bong-Han, este sistema podía explicar la estructura física, anatómica y funcional de los meridianos de acupuntura (1, 3, 5, 7).

Las investigaciones de Kim se interrumpieron de forma abrupta sobre el año 1965, sin que se volviera a saber de él (1) y cayeron al olvido durante cuatro décadas debido a que sus estudios no establecían protocolos que permitiera la replicabilidad de los mismos (1, 3, 7).

  • No fue hasta el año 2002 que un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Seúl logró redescubrir y validar la presencia del Sistema de Bonghan (1, 2, 3, 7).

La red se caracteriza por ser ópticamente transparente, poseer un índice de refracción prácticamente idéntico al de los tejidos circundantes y presentar dimensiones milimétricas (<3mm), lo cual dificulta su localización en disecciones anatómicas estándar y provoca que colapse fácilmente (1, 3, 5, 7).

Para su localización ha sido necesaria usar técnicas avanzadas, como microscopía confocal de fluorescencia, microscopía electrónica de barrido y tinciones especiales, como el azul de tripán, el azul de Alcian o el colorante Hemacolor® (1, 2, 3, 7).

  • El año 2010 el sistema fue renombrado como Sistema Primo Vascular (SPV), el cual está constituido por unos vasos o conductos, llamados Primo-vasos (PVs) que se abren a unas estructuras nodulares llamadas Primo-nodos (PNs). En el interior de estas estructuras fluye el Primo-fluido (PVF) (1, 2, 3, 5, 7).

La existencia real y replicable del SPV ha sido ratificada en una amplia gama de especies entre las que destacan ratas, ratones, conejos, cerdos, perros, bovinos y embriones de pollo (3, 5, 7, 8).

Cómo se organiza el Sistema Primo Vascular

El SPV conforma una red circulatoria microscópica que posee características morfológicas singulares que la diferencian con claridad de los vasos sanguíneos, linfáticos y de los nervios (1, 2, 3, 5, 7). Se organiza arquitectónicamente en torno a dos unidades estructurales interconectadas y al fluido dinámico que transportan (2, 3, 5, 7):

Primo-vasos: los conductos de la red

  • Primo-vasos (PVs): Son conductos cilíndricos, delgados y translúcidos que interconectan a los primo-nodos (2, 3, 7). Tienen un diámetro que oscila los 20 y los 50 µm y en su interior discurren múltiples sub-conductos de menor calibre (de 7 a 20 µm o de 3 a 5 µm) envueltos por una membrana epitelial externa unicelular (2, 3, 5, 7).

El haz global de sub-conductos dentro de un PV está rodeado por células similares a músculo liso y células de tipo epitelial, lo cual hace que la pared de los PVs sea contractil, impulsando el PVF a velocidades estimadas de 0,1 a 0,6 mm/s (3, 5, 7).

En el espacio interluminal situado entre los sub conductos abundan fibras argentafines finas, redes de fibras reticulares de colágeno y una matriz amorfa rica en glucosaminoglucanos (3, 5, 7).

Primo-nodos y comunicación intercelular

  • Primo-Nodos (PNs): Son estructuras nodulares con dimensiones que van de 0,1 a 0,5 mm de ancho por 0,5 a 1 mm de largo (2, 3, 5, 7). Los PNs están recubiertos por una cápsula externa de tejido conectivo (2, 3).

En el punto de entrada a un PN, la membrana externa del PV se expande y sus sub-conductos penetran en la matriz del nodo, ramificándose y desembocando en una serie de senos o cavidades profundas (de 6 a 50 µm de diámetro) caracterizadas por albergar una menor densidad celular (2, 3, 5, 7, 8).

Se ha confirmado la presencia de telocitos habitando la red estructural de los primo-nodos (8). Estos telocitos presentan un cuerpo celular pequeño con prolongaciones citoplasmáticas extremadamente largas y delgadas (telopodios), que establecen contactos directos y liberan vesículas extracelulares (ectosomas y exosomas) para la comunicación intercelular a distancia con los elementos inmunológicos y estromales del primo-nodo (8).

Primo-fluido: composición celular y molecular

  • Primo-Fluido (PVF): Es el líquido transparente y viscoso que circula por la luz de los sub conductos y que se encuentra en los PNs (5, 7). Puede fluir tanto de manera unidireccional como bidireccional, según la actividad peristáltica de las paredes vasculares.

La composición celular y molecular del SPV es heterogénea y funcionalmente compleja (2, 3, 5, 7):

-Perfil inmunológico y densidad celular: la población celular flotante está constituida por un 90,3% de leucocitos, un 5,9% de eritrocitos y un 3,8% de mastocitos, además de fracciones menores de células plasmáticas (2, 3, 8). Un aspecto relevante es que los mastocitos dentro de los PNs se encuentran en múltiples fases de desgranulación, liberando mediadores inmunológicos y vasoactivos de forma continua (2, 3).

- Células cromafines: en las paredes de los senos dentro de los PNs existen agregados de células cromafines (3, 5). Estas células sintetizan, almacenan y secretan catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) (3, 5).

-Nicho de células madre: constituye un reservorio de microcélulas con propiedades pluripotenciales tipo células madre, las cuales expresan marcadores biomoleculares y factores de transcripción clave (3, 5, 7).

A su vez, se han caracterizado en los primo nodos sub-estructuras granulares de ~1 µm de diámetro denominadas sanales (7). El SPV dispone de la capacidad de ensamblar estos sanales mediante un mecanismo dinámico de reciclaje de ADN que no requiere duplicación celular convencional por mitosis. Este sistema evita la acumulación de errores de replicación y previene el acortamiento de los telómeros (7).

-Composición bioquímica molecular: El análisis del PVF y sus componentes demuestra la presencia de más de 81 proteínas libres solubles y 207 proteínas en sus fracciones celulares, además de concentraciones detectables de ADN, ARN, aminoácidos esenciales, glucosa reducida (0,10-0,12%), lípidos (0,57-1,00%), alta concentración de ácido hialurónico y mononucleótidos libres (5, 7).

Dónde se localiza el Sistema Primo Vascular

El SPV conforma una vasta red tridimensional presente en todo el organismo, la cual se organiza en dos divisiones principales (superficial y profunda) agrupadas en seis subtipos anatómicos (1, 3, 5, 7):

  •  1. Superficial: Se ubica en las capas profundas de la piel y en el tejido subcutáneo. Su trazado coincide geométricamente con la trayectoria descrita para los meridianos y puntos tradicionales de acupuntura (1, 3, 5, 7).
  • 2. Intravascular: Discurre suspendido de forma flotante en el centro de la luz de grandes vasos sanguíneos (tanto venas como arterias) y de colectores linfáticos, sin estar adherido a las paredes endoteliales de los vasos huéspedes (1, 3, 5, 7, 8, 9).
  • 3. Extravascular: Se desplaza externamente pero de forma paralela a la trayectoria longitudinal de los grandes vasos sanguíneos, colectores linfáticos y tractos nerviosos periféricos (1, 3, 5, 7).
  • 4. Superficie de órganos: Conformado por redes de PVs y PNs que se encuentran sobre las membranas serosas (peritoneo y pleura) que recubren los órganos contenidos en las cavidades abdominal y torácica, así como en la superficie de los mismos (1, 2, 3, 5, 7, 8).
  • 5. Intra-orgánico: Penetra directamente en el parénquima profundo de diversos órganos viscerales (1, 3, 5, 7).
  • 6. Neural: Se encuentra distribuido tanto en el sistema nervioso central, encontrándolos en las meninges, como en el sistema nervioso periférico (1, 3, 5, 7).

Qué relevancia clínica se ha investigado

Las características morfológicas, celulares y bioquímicas del SPV le confieren un rol destacado en diversos procesos patológicos y fisiológicos de la medicina moderna (1, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10).

1. Sistema Primo Vascular y neoplasias

El SPV experimenta una rápida proliferación e hiperplasia en procesos neoplásicos malignos, incrementando drásticamente su densidad vascular (1, 5, 6, 7). Se ha constatado que el primo-fluido dentro de esta red actúa como una vía de transporte activo para la migración de células cancerosas desde el tumor primario hacia las zonas de metástasis (1, 3, 5, 6, 7). Esta ruta representa una vía de diseminación metastásica independiente y más efectiva de las vías linfática y sanguínea tradicionales (1, 3, 5, 6, 7).

  • En estudios sobre modelos murinos de cáncer de mama metastásico, se evaluó cómo el microambiente tumoral (TME) afectaba a la estructura del SPV (6).
  • Los resultados demostraron que las características morfológicas y métricas del SPV se mantienen estables y sin variaciones significativas entre diferentes tipos tumorales, ratificando al SPV como un conducto estructural constante para la progresión tumoral (6).

2. Eritropoyesis extramedular en insuficiencia cardíaca

En modelos de laboratorio de insuficiencia cardíaca inducida por infarto agudo de miocardio en ratas, se observó una respuesta adaptativa del SPV situado en la superficie de los órganos abdominales (osSPV) (10). Los primo-nodos de este grupo experimentaron un aumento sustancial en tamaño y densidad celular (10).

  • Más significativo aún fue el cambio en la población celular de su interior: mientras que en animales sanos los reticulocitos representaban el 42,3% del total de células rojas del osPVS, en las ratas con insuficiencia cardíaca esta cifra se elevó dramáticamente hasta el 90,7% (10).
  • Esto demuestra que el SPV asume una función biológica activa de eritropoyesis extramedular para compensar la hipoxia tisular severa en cuadros de insuficiencia cardíaca (10).

3. Respuesta inmunológica e inflamatoria

Dada la concentración de leucocitos (90,3%), mastocitos (3,8%) y la interacción de telocitos en los primo-nodos, el SPV desempeña una función en la vigilancia inmunológica local (2, 3, 5, 8).

  • Enteritis intestinal: En modelos animales de enteritis o colitis inducida, la densidad y el volumen de los primo-vasos en la zona intestinal aumentan en correlación directa con la severidad del daño tisular y el nivel de hiperalgesia visceral (4).
  • Inducción por endotoxinas y modulación por anticuerpos: En experimentos con conejos sometidos a inflamación por lipopolisacáridos (LPS), la administración intra-linfática de anticuerpos monoclonales anti-CD3 provocó una reacción estructural visible en los primo-vasos intravasculares linfáticos, induciendo un engrosamiento de su calibre y alterando la distribución celular inmunitaria en su luz (9).

4. Posible base anatómica de la acupuntura

Desde su descubrimiento, se cree que el SPV podría explicar gran base anatómica de los meridianos de acupuntura (1, 3, 5, 7). Se ha demostrado que la aplicación de electroacupuntura (EA) en punto 36E en modelos animales con enteritis suprime la proliferación anómala del SPV y normaliza la expresión de proteínas proinflamatorias en el primo-fluido (4), lo cual explicaría también parte del funcionamiento de la acupuntura y técnicas asociadas.

  • La estimulación de los primo-nodos mediante agujas de acupuntura restablece la fluidez del PVF, desencadenando la liberación de factores bioenergéticos y la movilización de microcélulas madre hacia los tejidos lesionados (5, 7).

5. Regulación neuroendocrina y presión arterial

El hallazgo de células cromafines productoras de adrenalina y noradrenalina dentro de los PNs, sumado a la expresión de renina en los mastocitos del sistema, indica que el SPV interviene directamente en la modulación del tono vascular periférico, en la regulación de la presión arterial y en la respuesta sistémica al estrés neuroendocrino (3, 5).

6. Sistema Primo Vascular y medicina regenerativa

El SPV actúa como un nicho para el mantenimiento del desarrollo y la regeneración de los tejidos corporales gracias a la presencia de p-microcélulas con marcadores pluripotenciales (Oct4, Nanog, CD133) y a la actividad de los primo-nodos intraóseos (hemmules) (3, 5, 7).

El proceso de reciclaje de ADN mediante sanales representa una vía metabólica mediante la cual el SPV recupera fragmentos de ácido nucleico de células degradadas o apoptóticas para ensamblar nuevas estructuras celulares funcionales (7). Este mecanismo alternativo evita los errores de duplicación mitótica habituales y preserva la longitud de los telómeros, abriendo nuevas líneas de investigación sobre los procesos de longevidad tisular y reparación de órganos (7).

Bibliografía
1.Kang, K. A., Maldonado, C., & Vodyanoy, V. (2016). Technical Challenges in Current Primo Vascular System Research and Potential Solutions. Journal of Acupuncture and Meridian Studies, 9(6), 297–306.
2.Lim, C. J., Yoo, J. H., Kim, Y., Lee, S. Y., & Ryu, P. D. (2013). Gross morphological features of the organ surface primo-vascular system revealed by hemacolor staining. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2013, 350815.
3.Mustafa, F. E. Z. A. (2022). The Cellular Architecture of the Primo Vascular System. Journal of Acupuncture and Meridian Studies, 15(1), 4–11.
4.Nan, S., Wan, J., Lei, Q., Wang, X., Ma, N., Yin, R., Zhu, J., Ding, M., & Ding, Y. (2023). The involvement of the primo vascular system in local enteritis and its modification by electroacupuncture. Frontiers in Immunology, 13, 1072996.
5.Fung, P. C. W., & Kong, R. K. C. (2016). The integrative five-fluid circulation system in the human body. Open Journal of Molecular and Integrative Physiology, 6, 45–97.
6.Atashi, A., Kamalabadi-Farahani, M., & Rezaei Kolarijani, N. (2024). Effects of tumor microenvironment on the primo vascular pattern in the mouse model of metastatic breast cancer. Journal of Acupuncture and Meridian Studies, 17(1), 23–27.
7.Vodyanoy, V., Pustovyy, O., & Globa, L. (2022). Primo Vascular Node in the Bone Marrow and Longevity. Journal of Acupuncture and Meridian Studies, 15(1), 12–24.
8.Mustafa, F. E. A., Abdelhafez, E. A., & Abd-Elhafeez, H. H. (2022). Characterization of the primo vascular system in rabbit vagina. Microscopy Research and Technique, 85(2), 799–806.
9.Choi, S. H., Choi, J. G., & Lee, S. S. (2022). Injection Effect of Anti-CD3 Monoclonal Antibody on Primo Vessel in Lymph Vessel of Rabbit with Lipopolysaccharide-Induced Inflammation. Journal of Acupuncture and Meridian Studies, 15(1), 37–42.
10.Lim, C. J., Shen, Y., Lee, S. Y., & Ryu, P. D. (2017). Potential Erythropoiesis in the Primo Vascular System in Heart Failure. Advances in Experimental Medicine and Biology, 977, 397–402.

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