La medicina veterinaria de pequeños animales avanza hacia una atención cada vez más especializada y multidisciplinar. En los casos complejos, la coordinación entre profesionales, el acceso a medios diagnósticos avanzados y la comunicación con el veterinario remitente son parte esencial del proceso. En este contexto, el papel de un hospital de referencia veterinario va mucho más allá de concentrar especialistas o tecnología.
- Felipe de Vicente conoce este entorno desde la clínica, la docencia y la gestión hospitalaria. Especialista Europeo en Cirugía de Pequeños Animales y actual director clínico y cirujano de referencia de Veterios, conversamos con él sobre especialización, trabajo multidisciplinar, formación y sobre qué debe aportar hoy un hospital de referencia a las clínicas que confían en él sus casos.
Una visión que Veterios trasladará también a sus I Jornadas Veterinarias, que se celebrarán el 14 de octubre en Madrid con siete especialidades reunidas en un programa orientado a la práctica clínica diaria.
Has trabajado como cirujano de referencia en España y Reino Unido y también has desarrollado una parte importante de tu carrera en la universidad. ¿Qué te han aportado esas distintas etapas y cómo han influido en tu forma de trabajar hoy como veterinario?
Creo que cada etapa me ha aportado algo diferente. Trabajar en hospitales de referencia, tanto en España como en Reino Unido, me ha permitido enfrentarme a un volumen importante de casos complejos y, sobre todo, trabajar con equipos multidisciplinares y con diferentes maneras de entender la profesión.
La universidad, por otro lado, me ha aportado una forma de trabajar quizá más analítica. Cuando tienes que enseñar, tienes que ser capaz de explicar por qué haces las cosas y cuestionarte continuamente si lo que estás haciendo sigue teniendo sentido y está respaldado por la evidencia.
- Al final, todo eso ha influido mucho en cómo trabajo hoy: intento ser muy riguroso en la toma de decisiones, pero también práctico, y entender que cada paciente y cada familia tienen unas circunstancias diferentes.
Después de tantos años dedicado a la cirugía de pequeños animales, ¿qué crees que ha cambiado más en la forma de abordar los casos complejos y en lo que hoy se exige a un cirujano de referencia?
Creo que uno de los cambios más importantes es que actualmente el cirujano de referencia ya no puede trabajar de manera aislada. Los casos son cada vez más complejos y muchas veces requieren integrar cirugía, diagnóstico por imagen, medicina interna, neurología, oncología, anestesia o cuidados intensivos.
También han avanzado muchísimo tanto las técnicas quirúrgicas como la tecnología disponible, pero creo que lo realmente importante es saber cuándo utilizarlas. Tener más opciones no significa necesariamente tener que hacer más cosas.
- Hoy se exige al cirujano no solamente capacidad técnica, sino también criterio clínico, capacidad para trabajar en equipo y una comunicación muy clara tanto con el veterinario que remite el caso como con el tutor.
Actualmente eres director clínico de Veterios y, al mismo tiempo, sigues ejerciendo como cirujano. ¿Qué has aprendido de la gestión de un hospital que no se ve cuando uno trabaja únicamente desde la parte clínica?
Probablemente lo que más aprendes es la cantidad de cosas que tienen que funcionar correctamente para que un veterinario pueda simplemente concentrarse en hacer bien su trabajo clínico.
- Cuando estás únicamente en consulta o realizando procedimientos, ves fundamentalmente al paciente. Desde la dirección clínica empiezas a ver también todo lo que hay alrededor: organización de equipos, comunicación entre servicios, protocolos, equipamiento, formación, gestión de incidencias y, sobre todo, personas.
También aprendes que muchas decisiones que individualmente parecen sencillas tienen repercusiones sobre otros servicios o sobre el funcionamiento global del hospital. Creo que seguir trabajando como cirujano me ayuda mucho en ese sentido, porque me permite no perder la perspectiva de lo que ocurre realmente en el día a día.
Veterios abrió en 2022 como un hospital exclusivamente de referencia. ¿Qué significa para vosotros trabajar de esta manera y qué relación queréis mantener con los veterinarios y clínicas que os remiten sus pacientes?
Para nosotros ser un hospital exclusivamente de referencia significa tener muy claro cuál es nuestro papel. No pretendemos sustituir al veterinario habitual del paciente, sino complementar su trabajo cuando necesita medios, experiencia o especialistas que no tiene disponibles en su centro.
- El veterinario remitente sigue siendo una parte fundamental del caso. Por eso mantenemos una comunicación fluida antes, durante y después de la atención del paciente y le devolvemos toda la información necesaria para que pueda continuar posteriormente con su seguimiento.
Creo que una relación de referencia funciona bien cuando existe confianza en las dos direcciones y cuando el veterinario que nos remite un paciente sabe que vamos a trabajar con él, no en lugar de él.
El hospital cuenta con diferentes especialidades y con un equipo amplio de veterinarios y auxiliares. ¿Qué hace falta para que un hospital de estas características funcione bien en el día a día?
Un buen equipo, evidentemente, pero sobre todo una buena coordinación. Puedes reunir profesionales excelentes y tener una tecnología magnífica, pero si cada servicio trabaja de manera independiente el hospital no funciona realmente como un hospital multidisciplinar.
- Hace falta que la información circule, que estén claras las responsabilidades y que exista comunicación entre veterinarios, auxiliares y el resto del equipo.
Y hay otra cuestión que me parece fundamental: crear una cultura en la que pedir la opinión de otro compañero sea algo normal. En un hospital de referencia nadie debería tener que saberlo todo. Precisamente una de nuestras mayores fortalezas es poder apoyarnos en compañeros que saben mucho más que nosotros en determinadas áreas.
Muchos de los pacientes que llegan a Veterios necesitan ser valorados por más de un especialista. ¿Cómo trabajáis estos casos entre los distintos servicios del hospital?
Intentamos que el paciente complejo no sea “de un servicio”, sino del hospital. Cuando un caso necesita la participación de varios especialistas, lo importante es que exista comunicación directa entre ellos y que alguien mantenga una visión global del paciente.
- Eso puede significar que un cirujano valore un caso conjuntamente con medicina interna, oncología, neurología o diagnóstico por imagen, por ejemplo, y que entre todos decidamos cuál es la mejor estrategia.
La ventaja para el paciente es importante, porque podemos tomar decisiones de manera conjunta y realizar diferentes pruebas o procedimientos dentro del mismo hospital.
Veterios lleva ya más de cuatro años en funcionamiento. ¿Cómo ha evolucionado el hospital desde su apertura y cuáles dirías que han sido los principales aprendizajes durante este tiempo?
El hospital ha cambiado muchísimo desde que abrimos. Empezamos con un proyecto y una determinada estructura, pero un hospital también se construye a partir de lo que vas aprendiendo cuando empieza a funcionar de verdad.
Durante estos años hemos aumentado el equipo, incorporado nuevas especialidades, desarrollado servicios y adaptado nuestra organización al volumen y al tipo de casos que recibimos.
- Quizá uno de los principales aprendizajes ha sido entender que crecer no consiste simplemente en atender más pacientes o incorporar más profesionales. También tienes que conseguir que la estructura, la comunicación y la forma de trabajar evolucionen al mismo ritmo. Ese probablemente sea uno de los mayores retos de cualquier hospital que está creciendo.
Además de tu actividad clínica, has estado siempre muy vinculado a la docencia y a la formación. ¿Qué importancia tiene para ti que un hospital de referencia también participe en la formación de otros veterinarios?
Para mí la docencia y la actividad clínica están muy relacionadas. Enseñar te obliga a mantenerte actualizado, a revisar la literatura y, sobre todo, a justificar tus decisiones. Creo que eso termina haciendo mejores clínicos.
- Además, los hospitales de referencia acumulamos una experiencia y una casuística que tiene sentido compartir. No creo que nuestro papel deba limitarse a recibir los casos más complejos; también podemos contribuir a que esos casos se detecten antes, se manejen mejor inicialmente y se remitan cuando realmente es necesario.
Y la formación funciona en las dos direcciones. El contacto con otros veterinarios también nos permite conocer sus dificultades y entender qué necesitan de un hospital como el nuestro.
Este año celebráis las I Jornadas Veterinarias Veterios, con siete especialidades diferentes en un mismo programa. ¿Cómo surge la idea de organizar estas jornadas y qué queréis aportar a los veterinarios que asistan?
La idea surge precisamente de esa filosofía.
- Tenemos muchos especialistas trabajando juntos dentro del hospital y nos parecía interesante trasladar parte de esa experiencia a los veterinarios con los que colaboramos habitualmente.
Por eso hemos querido reunir siete especialidades en un mismo programa. En la práctica clínica los pacientes no vienen divididos por especialidades y un mismo problema puede acabar involucrando a varias de ellas.
Las ponencias están centradas en problemas que aparecen habitualmente en la práctica clínica. ¿Qué buscáis a la hora de plantear la formación de Veterios y qué os gustaría que un veterinario pudiera llevarse a su consulta después de una jornada como esta?
Sobre todo buscamos una formación práctica, que sea útil en el día a día de la clínica. Evidentemente tiene que existir una base científica sólida, pero queremos que lo que expliquemos tenga aplicación clínica.
- Cuando planteamos una ponencia intentamos partir de situaciones que aparecen realmente en consulta: qué debo buscar, qué pruebas tiene sentido hacer, cómo interpreto los resultados, qué puedo manejar en mi centro y en qué momento puede ser recomendable remitir el caso.
Si después de una jornada un veterinario vuelve a su clínica y al día siguiente puede aplicar algo que ha aprendido para diagnosticar mejor a un paciente, tomar una decisión con más seguridad o saber cuándo pedir ayuda a un especialista, creo que habremos conseguido nuestro objetivo.
La trayectoria de Felipe de Vicente permite observar el hospital veterinario de referencia desde una perspectiva especialmente amplia: la del clínico, el cirujano, el docente y el director de un equipo multidisciplinar.
Su experiencia refleja una forma de entender la medicina veterinaria en la que la especialización necesita ir acompañada de coordinación, organización y comunicación con los profesionales que remiten cada caso. En ese modelo, la formación ocupa también un lugar relevante como herramienta para compartir conocimiento y trasladarlo a la práctica diaria.
- Esa misma filosofía estará presente en las I Jornadas Veterinarias Veterios, que se celebrarán el próximo 14 de octubre en Madrid y reunirán siete especialidades en un programa centrado en situaciones y problemas habituales de la práctica clínica.

El equipo del Hospital Veterinario de Referencia Veterios, situado en la zona noreste de Madrid. Desde su apertura en 2022, el centro trabaja exclusivamente como hospital de referencia, con un equipo multidisciplinar y un modelo basado en la colaboración con las clínicas veterinarias remitentes.

















