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La importancia de la masticación en perros y Long Lasting Chew

La masticación en perros va más allá de la nutrición: es clave para su salud bucal, emocional y cognitiva. Aunque las dietas industrializadas son completas y equilibradas, reducen el tiempo de masticación natural. Los masticables de larga duración (Long Lasting Chew) complementan estas dietas, ayudan a prevenir enfermedad periodontal y regulan el estrés, promoviendo el bienestar integral del animal.

La masticación en perros es clave para su salud física, emocional y cognitiva.

Los masticables de larga duración (Long Lasting Chew) complementan las dietas industrializadas, previenen enfermedad periodontal y regulan el estrés, promoviendo bienestar integral y una alimentación más natural.

La alimentación industrializada ha transformado la nutrición de los perros, ofreciendo dietas completas, equilibradas y altamente digestibles que han favorecido longevidad y bienestar.

Sin embargo, su diseño limita el uso del sistema estomatognático y reduce el tiempo de masticación, con efectos sobre la salud bucal, neurológica y emocional.

La masticación no es un acto accesorio puesto que activa funciones digestivas, cognitivas y de regulación del estrés. Promoverla mediante estrategias como el Long Lasting Chew (LLCH) es fundamental en la práctica clínica actual.

Anatomía y función masticatoria

Los perros conservan la anatomía de carnívoros con dientes especializados para prensar, desgarrar y triturar, con una biomecánica mandibular que incluye movimientos laterales eficientes.

Los incisivos cortan, los caninos laceran y los premolares y molares trituran. Aunque no mastican como los humanos, fragmentan rápidamente el alimento para tragarlo.

La lengua y la salivación acompañan este proceso, garantizando ingestión eficaz. Esta función natural, además de procesar alimento, sostiene equilibrios digestivos, endocrinos y cognitivos.

Impacto cognitivo y neurológico

La masticación es un acto motor rítmico que combina control voluntario y automático y donde la información sensitiva activa corteza somatosensorial, motora y prefrontal, además de estructuras como cerebelo e hipocampo. El resultado clínicamente observable es una mejor atención, percepción y aprendizaje.

  • Una masticación prolongada y eficiente se asocia a mayor estado de alerta, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas
  • Por el contrario, la disfunción masticatoria se vincula con disminución de memoria y aprendizaje

En perros que consumen dietas muy digestibles y blandas, extender el tiempo de masticación con Long Lasting Chew es una estrategia para asegurar el estímulo neuronal necesario.

Alimentación emocional y estrés

El bienestar animal se relaciona con la capacidad de mantener estados emocionales estables y expresar conductas naturales, siendo la masticación en perros es una herramienta directa de regulación puesto que reduce niveles de cortisol, promueve serotonina y favorece estados de calma.

  • La falta de masticación se correlaciona con ansiedad, aburrimiento y conductas compensatorias, como sobreingesta o destrucción de objetos
  • Además, también contribuye a fenómenos de alimentación emocional, donde los animales recurren a comidas muy palatables para compensar el estrés
  • En dietas extruidas, la rápida ingestión y la falta de textura refuerzan este riesgo

Por otro lado, los snacks tradicionales ofrecen placer inmediato, pero su consumo veloz no sostiene los beneficios de una masticación prolongada.

Enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal es la patología oral más frecuente en perros, y según datos bibliográficos a los dos años, cerca del 80% presenta algún grado.

  • Su origen está en la acumulación de placa bacteriana, que progresa de gingivitis a periodontitis, con inflamación, destrucción de soporte alveolar y pérdida dentaria
  • El sarro, producto de la mineralización de la placa, favorece la colonización bacteriana y complica el tratamiento

Como factores de riesgo para la aparición de enfermedad periodontal tenemos la baja actividad masticatoria, ausencia de higiene, persistencia de dientes de leche y dietas blandas o pegajosas.

El cepillado diario es el estándar de oro preventivo, pero su aplicación es baja en los tutores y en este contexto, la masticación pasiva mediante LLCH o barritas funcionales se convierte en un recurso realista para reducir placa y prevenir gingivitis, especialmente en dientes posteriores menos accesibles al cepillado.

Long Lasting Chew (LLCH) como complemento

El LLCH busca recuperar la función natural de masticar, con un tiempo prolongado de uso del aparato bucal que beneficia procesos digestivos, nerviosos y endocrinos. Asimismo, para cumplir su propósito, el producto debe cumplir criterios técnicos:

  • Elasticidad y dureza equilibradas, seguras para los dientes y capaces de estimular salivación
  • Calidad nutricional y procesado seguro, sin aditivos nocivos
  • Tamaño y textura adecuados a la edad y a la mandíbula del perro

En situaciones de estrés o aislamiento, los masticables de larga duración han demostrado prolongar la interacción, inducir emociones tranquilas y reducir ansiedad. Además, el cuidado dental pasivo tiene mejor tasa de cumplimiento que el activo, lo que refuerza su importancia clínica.

Carnazas y digestibilidad

Las carnazas son una de las herramientas más utilizadas dentro del LLCH, aunque rodeadas de mitos. La evidencia muestra que su eficacia depende de origen y proceso de fabricación.

  • La digestibilidad varía ampliamente (del 35% al 95%), lo que hace clave seleccionar productos de calidad certificada
  • La piel de cerdo expandida se destaca por su mayor digestibilidad en comparación con cuero bovino o equino, siendo opción más segura en perros con riesgo digestivo

La recomendación clínica no es descartar la carnaza, sino orientar a tutores a elegir productos de calidad, tamaño adecuado y supervisar su uso, sobre todo en perros voraces.

Recomendaciones clínicas

  • Incorporar LLCH de forma regular en perros alimentados con dietas industrializadas para recuperar la función masticatoria y sostener beneficios cognitivos, emocionales y dentales
  • Seleccionar masticables de calidad certificada, ajustados a tamaño y etapa de vida, con elasticidad y dureza seguras y un perfil de digestibilidad favorable
  • Favorecer texturas que prolonguen el tiempo en boca y aumenten la salivación, lo que ayuda a limpiar superficies caudales (molares y premolares)
  • Complementar con cepillado cuando sea viable; en binomios con baja adherencia, priorizar el cuidado pasivo
  • Ofrecer en momentos de calma, no en estados de ansiedad, para potenciar el efecto regulador del estrés
  • Supervisar siempre en animales voraces
  • Educar a los tutores sobre la alta prevalencia de enfermedad periodontal y sobre la relevancia neurológica y emocional de la masticación como parte del bienestar

Nota de los autores: El presente artículo constituye una versión condensada y adaptada para veterinarios clínicos de nuestro documento técnico "Long Lasting Chew y la importancia de la masticación en perros". El documento completo, con referencias bibliográficas y análisis detallado, está disponible para consulta bajo petición.

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