El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid acogió este miércoles la presentación del libro Comenzar sin quemarse, de Natacha Suárez Rodríguez, veterinaria clínica, autora de la obra y vocal de la Junta Directiva del Colegio Oficial de la Profesión Veterinaria de Las Palmas.
- La presentación sirvió para abrir una reflexión profesional sobre una realidad cada vez más presente en el sector veterinario: las dificultades emocionales, la inseguridad, el miedo al error, la culpa y el desgaste que pueden acompañar a los primeros años de ejercicio clínico.
Frente a una lectura individual de este malestar, la autora plantea la necesidad de analizar también el contexto profesional en el que se produce: alta exigencia, responsabilidad creciente, presión asistencial y, en muchas ocasiones, escaso acompañamiento.
En Comenzar sin quemarse, Suárez Rodríguez parte de una idea central: empezar a ejercer no debería implicar quemarse.
La obra no se plantea como un manual técnico, sino como una herramienta para poner palabras a experiencias que muchos veterinarios jóvenes viven en silencio: la dificultad para tomar decisiones, la sensación de no estar a la altura, el impacto emocional de los errores, los conflictos con clientes o la necesidad de construir límites saludables en la práctica clínica.
- “Es una profesión maravillosa, pero muy exigente, con una gran responsabilidad profesional, y los veterinarios cuando empiezan están muy solos, y necesitan acompañamiento y apoyo emocional. La veterinaria debe ser cada vez más colaborativa y sostenible, y es importante que los nuevos compañeros defiendan el papel esencial de la profesión en la sociedad.”

Natacha Suárez Rodríguez, veterinaria clínica de pequeños animales y autora de Comenzar sin quemarse, cuenta con más de 20 años de experiencia profesional.
Su trayectoria combina la práctica asistencial con la formación, la representación colegial y el compromiso con la salud pública, el bienestar animal y el enfoque One Health.
Actualmente es vocal del Colegio Oficial de la Profesión Veterinaria de Las Palmas. Desde su experiencia clínica e institucional, centra buena parte de su trabajo en visibilizar la dimensión humana del ejercicio veterinario y en promover el acompañamiento, el autocuidado y la sostenibilidad profesional, especialmente en los primeros años de la carrera.














