Las zoonosis urbanas han dejado de ser un concepto periférico para convertirse en una realidad que impacta directamente en la práctica clínica diaria. La evidencia que está generando el proyecto ZOO-CaLM sitúa al veterinario clínico dentro de un ecosistema urbano donde la interacción entre fauna silvestre, vectores, mascotas y personas redefine el riesgo infeccioso y obliga a integrar variables ecológicas en la toma de decisiones.
Cuando la ciudad se convierte en ecosistema sanitario
Durante años, muchas enfermedades zoonóticas se asociaron a entornos rurales, ganaderos o silvestres. Sin embargo, el contexto actual es diferente. La expansión urbana, la fragmentación del territorio y la adaptación de determinadas especies silvestres al medio urbano han generado un nuevo escenario epidemiológico.
Hoy, parques urbanos, zonas periurbanas y espacios verdes no son únicamente áreas de ocio. Son ecosistemas complejos donde conviven aves, micromamíferos, quirópteros, artrópodos hematófagos, mascotas y personas.
Desde la clínica de pequeños animales, este cambio no es abstracto. Se traduce en:
- Mayor presencia de enfermedades vectoriales
- Cambios en la distribución de determinados agentes infecciosos
- Nuevas dinámicas de exposición para animales de compañía y propietarios
En este contexto se desarrolla el proyecto ZOO-CaLM, centrado en comprender el riesgo de transmisión de zoonosis urbanas en Castilla-La Mancha desde la interfaz animal-humano.
De la investigación en virus emergentes a la ecología urbana
Mi trayectoria investigadora ha estado vinculada al estudio de enfermedades zoonóticas transmitidas en la interfaz fauna silvestre-humano. Mi tesis doctoral, desarrollada en la Universidad de Castilla-La Mancha, abordó la distribución, ecología y dinámica de transmisión del virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en la península ibérica.
Ese trabajo permitió analizar cómo factores ecológicos, distribución de hospedadores y vectores condicionan la circulación de un patógeno emergente.
- El proyecto ZOO-CaLM supone una evolución natural de esa línea de investigación. Si determinados virus emergen o se expanden en función de la estructura ecológica del territorio, ¿qué ocurre en los entornos urbanos, donde la interacción entre especies es constante?
La ciudad no es un espacio sanitario neutro. Es un sistema ecológico con dinámicas propias que pueden modular el riesgo zoonótico.

Imágenes de muestreo de aves en parques urbanos de Castilla la Mancha
Qué es la inmunidad del paisaje y por qué importa
Uno de los pilares conceptuales de ZOO-CaLM es la denominada Inmunidad del Paisaje. Este paradigma plantea que la biodiversidad y la estructura equilibrada de las comunidades biológicas pueden influir en la circulación de patógenos.
De forma simplificada:
- Ecosistemas con baja biodiversidad y predominio de pocas especies pueden favorecer determinadas dinámicas de transmisión.
- Ecosistemas más diversos y estructuralmente complejos podrían generar comunidades de patógenos más equilibradas.
- Aunque este marco ha sido estudiado en sistemas naturales, su aplicación a entornos urbanos es todavía limitada.
Sin embargo, en la ciudad confluyen:
- Fauna silvestre adaptada al entorno urbano
- Mascotas con acceso a espacios verdes
- Vectores hematófagos
- Alta densidad de población humana
Comprender cómo la salud ecológica urbana se relaciona con la circulación real de patógenos es clave para anticipar riesgos.
Qué está analizando el proyecto ZOO-CaLM
El proyecto parte de una hipótesis clara: la salud de los ecosistemas urbanos es un determinante relevante del riesgo de exposición a patógenos zoonóticos, junto con factores sociales y económicos.
Para abordarlo, se trabaja en varios niveles.
Caracterización ecológica
Se analizan comunidades biológicas urbanas de Castilla-La Mancha mediante indicadores como:
- Diversidad
- Abundancia
- Estructura
- Composición de especies
Se estudian aves, meso y micromamíferos, quirópteros, mascotas y artrópodos hematófagos. El objetivo es obtener una caracterización robusta de la salud ecosistémica urbana.
Detección de patógenos
De forma paralela, se obtienen muestras biológicas de fauna silvestre y doméstica, así como muestras humanas procedentes de campañas de donación voluntaria, con consentimiento informado y anonimización.
Estas muestras se analizan mediante técnicas diagnósticas avanzadas para detectar la circulación de agentes zoonóticos. La integración de datos ecológicos y sanitarios permite evaluar cómo la estructura del ecosistema se relaciona con la presencia real de patógenos.
Modelización del riesgo
El desarrollo de modelos estadísticos busca identificar:
- Puntos calientes de riesgo zoonótico.
- Determinantes ecológicos asociados.
- Nichos urbanos específicos donde la probabilidad de exposición pueda ser mayor.
Este enfoque no pretende generar alarma, sino aportar información basada en evidencia para la planificación preventiva.
Qué puede significar esto para la clínica veterinaria
Aunque ZOO-CaLM se desarrolla en Castilla-La Mancha, el marco conceptual es aplicable a otros entornos urbanos. Desde la consulta de pequeños animales, este tipo de investigación tiene varias implicaciones.
Las mascotas como parte del ecosistema urbano
El perro y el gato no son elementos aislados. Forman parte de comunidades biológicas complejas. Su exposición a vectores y a fauna silvestre urbana puede situarlos en el centro de determinadas dinámicas epidemiológicas.
En este sentido, pueden actuar como indicadores indirectos de circulación de patógenos en el entorno.
Diagnóstico y medicina preventiva
Conocer patrones ecológicos asociados a mayor riesgo puede contribuir, en el futuro, a:
- Ajustar estrategias de prevención frente a vectores
- Mejorar la comunicación de riesgo con propietarios
- Integrar variables ambientales en el razonamiento clínico
La práctica clínica ya se enfrenta a enfermedades cuya distribución está cambiando. Entender los determinantes ecológicos aporta contexto a ese fenómeno.
Integración real del enfoque Una Sola Salud
El concepto Una Sola Salud no es únicamente una declaración de principios. Implica integrar información ecológica, veterinaria y médica en sistemas de vigilancia coordinados.
ZOO-CaLM busca precisamente generar evidencia que permita informar a autoridades de Conservación, Sanidad Animal y Salud Pública sobre riesgos concretos y medidas preventivas priorizadas.
De la investigación a la planificación preventiva
Uno de los objetivos finales del proyecto es elaborar recomendaciones basadas en evidencia científica en ámbitos como:
- Gestión ambiental urbana
- Manejo de fauna silvestre
- Control de vectores hematófagos
- Sanidad y manejo responsable de mascotas
- Sensibilización de la población
Las medidas serán evaluadas por un comité internacional de expertos y priorizadas según criterios cuantitativos de eficacia.
Además, el proyecto pretende sentar las bases para protocolos estandarizados de monitorización ecológica y epidemiológica que permitan detectar cambios tempranos en la circulación de patógenos.
En términos prácticos, esto abre la puerta a sistemas de vigilancia más integrados y anticipatorios.
Un trabajo multidisciplinar
ZOO-CaLM es posible gracias a la colaboración entre el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC – CSIC, UCLM, JCCM), la Universidad de Córdoba, el Centro Nacional de Microbiología (ISCIII) y centros hospitalarios de Castilla-La Mancha.
El equipo integra perfiles en epidemiología, sanidad animal, entomología médica y veterinaria, diagnóstico molecular, modelización de enfermedades y salud pública.
Este carácter multidisciplinar es coherente con la naturaleza de las zoonosis urbanas, que no pueden abordarse desde una única disciplina.
Comprender antes que reaccionar
El aumento de interacciones entre fauna, vectores, mascotas y personas es una realidad estructural del entorno urbano contemporáneo.
La pregunta no es si existen riesgos, sino cómo se distribuyen, qué factores los modulan y cómo pueden gestionarse de forma preventiva.
- Estudiar la inmunidad del paisaje en ciudades no significa patologizar el entorno urbano. Significa comprenderlo mejor para reducir incertidumbre y mejorar la toma de decisiones.
- Para el veterinario clínico, integrar esta perspectiva puede enriquecer la interpretación de casos, reforzar la medicina preventiva y consolidar el papel de la profesión dentro del sistema de vigilancia sanitaria.
Las zoonosis urbanas no son un fenómeno externo a la consulta. Forman parte del mismo ecosistema en el que ejercemos nuestra práctica diaria.














