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PRESVET y la carga invisible para el veterinario clínico

Desde la experiencia directa en clínica, este artículo analiza cómo el diseño técnico y procedimental de PRESVET traslada al veterinario una carga administrativa excesiva, obligándole a invertir tiempo y recursos en compensar las carencias de un sistema que debería facilitar su trabajo.

PRESVET nació con el objetivo de mejorar el control de la prescripción de antibióticos, pero, en mi experiencia, acabó convirtiéndose en un obstáculo añadido en mi trabajo clínico diario.

Tras intentar enviar correctamente mis prescripciones, el sistema comenzó a devolver errores sin explicar su causa, obligándome a invertir tiempo en averiguar qué estaba fallando y por qué.

Este texto relata, desde una experiencia real en consulta, cómo un problema concreto de validación me llevó a desarrollar mis propias herramientas para poder trabajar con eficiencia y a descubrir hasta qué punto determinadas decisiones técnicas y de usabilidad generan fricción, errores evitables y una carga administrativa que no aporta valor clínico.

De la promesa de eficiencia a la fricción diaria en consulta...

La informática está encaminada a hacernos las cosas más fáciles y rápidas y a aportarnos una ventaja comparativa. Sin embargo, PRESVET se implementó sin tener en cuenta esas consideraciones.

  • Desde que salió, no he hecho otra cosa que intentar facilitarme la labor -tan engorrosa- de rellenar el formulario de registro de recetas.
  • Independientemente de las implicaciones clínicas y de los fallos que tiene esta normativa a la hora de prescribir fármacos, creo que todo lo que hace referencia a lo procedimental presenta una planificación claramente deficiente, ya sea por ignorancia o por mala fe.

De ahí mi empeño en facilitarme la labor, y la de mis compañeros, para enviar las prescripciones de antibióticos.

La prescripción de antibióticos y su posterior envío obligatorio a PRESVET puede realizarse rellenando manualmente un formulario con más de 20 campos por cada receta, o mediante el envío de un archivo Excel con múltiples columnas.

  • En ambos casos, la carga de trabajo recae de manera excesiva sobre el clínico, y el sistema parece ignorar aspectos elementales de eficiencia, prevención de errores y experiencia de usuario.

Crear una herramienta propia para poder prescribir con eficiencia

Lo primero que planifiqué fue una aplicación web para crear mis propias recetas. Para ello contaba con la base de datos completa de fármacos antibióticos veterinarios, que pude extraer (no sin complicaciones) de CIMAVET.

Para poder trabajar con ella, tuve que:

  • eliminar los fármacos homeopáticos (que, asombrosamente, están incluidos en una base de datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios);
  • optimizar la base de datos incorporando información sobre el formato del medicamento (número de comprimidos, mililitros, cápsulas, etc.).

Esta información sobre el contenido de cada formato es vital para determinar el porcentaje de envase que consumirá el propietario del antibiótico recetado.

  • Sin embargo, estos datos no se calculan automáticamente en el formulario existente en la página de PRESVET, de modo que deben reseñarse manualmente tanto el campo de envase como el porcentaje de fármaco empleado, tras calcular previamente cuánto consumirá el paciente.

Un sistema que no tiene en cuenta este aspecto, como PRESVET, es un sistema ineficiente, ya sea por ignorancia en su desarrollo o porque ha sido diseñado de forma planificada para complicarnos la vida a los veterinarios. No existen otras alternativas.

Automatizar cálculos para reducir errores y carga administrativa

En mi aplicación web implementé la base de datos completa de fármacos y automaticé el cálculo de comprimidos, mililitros, etc., en función de la dosis diaria y de los días de tratamiento.

  • A partir de esos datos, determinaba el porcentaje de envase que iba a consumirse, eliminando una de las fuentes más frecuentes de fricción y error del proceso.
  • La aplicación, además, extraía automáticamente la línea de Excel que debía adjuntarse directamente a PRESVET.

Como utilidad adicional para los propietarios, incorporé un código QR que, al escanearlo, creaba un recordatorio en el calendario del móvil con la pauta de dosis, los días estipulados de tratamiento y, adicionalmente, el número de receta, el código del medicamento y otros identificadores relevantes.

  • En términos de adherencia terapéutica y de reducción de errores de administración, este tipo de automatización tiene un impacto directo y tangible, y resulta llamativo que no forme parte del diseño nativo de un sistema ideado por nuestra administración.

Cuando PRESVET devuelve errores que no explican nada

En mi última remisión de un archivo XLSX a PRESVET, el sistema rechazaba sistemáticamente el archivo devolviendo un error -además, bastante críptico- en la fila 0, sin indicar qué campo era incorrecto ni cuál era el motivo del rechazo.

Tras múltiples intercambios de correos con el servicio de soporte, por fin llegó la explicación.

  • El problema era que el campo “Número de receta” superaba los 50 caracteres, un límite que no se indicaba de forma clara en el propio proceso de validación.

El valor conflictivo era el siguiente:

-número de receta: cHJlc3ZldCBlcyB1bmEgbWllcmRhXXXXXXXXXXXXXXXX

Ese identificador alfanumérico no se introducía manualmente, sino que lo generaba automáticamente mi propia aplicación web de recetas, desarrollada para agilizar el proceso de prescripción.

Una vez introducidas las variables de la receta, la herramienta construye de forma automática la fila completa con todos los campos que PRESVET exige en el archivo XLSX, precisamente para evitar copiar y pegar dato por dato de forma manual.

El límite de 50 caracteres y sus consecuencias prácticas

Finalmente, modifiqué el formato del número de receta y el problema quedó solucionado.

  • La causa real no era clínica ni “de datos”, sino puramente procedimental: la especificación técnica de los ficheros XLSX de PRESVET define el campo “Número de receta” como Cadena(50), de modo que cualquier identificador con más de 50 caracteres se rechaza automáticamente.

Esto me obligó a recortar el identificador pese a que, en la normativa sectorial, lo exigido es disponer y comunicar un número de receta como dato mínimo, sin que se establezca en ese nivel una longitud máxima.

Reglas ocultas que penalizan al veterinario cumplidor

Desde el punto de vista jurídico-administrativo, cuando un sistema automatizado condiciona la tramitación por reglas adicionales, esas reglas deberían ser conocibles, comprensibles y verificables para garantizar seguridad jurídica y evitar arbitrariedad.

Además, el ciudadano tiene derecho a recibir asistencia e información sobre los requisitos jurídicos o técnicos necesarios para acceder a los servicios públicos, lo que refuerza la legitimidad de exigir documentación clara de las reglas de validación, o al menos de sus criterios.

Y si, además, hay tratamiento de datos y decisiones automatizadas, el RGPD exige información concisa y accesible, incluida información significativa sobre la lógica aplicada cuando exista una decisión automatizada.

En la misma línea, la Ley 19/2013 impulsa la publicidad activa y fija principios para ofrecer la información pública por medios electrónicos bajo criterios de comprensión, accesibilidad e interoperabilidad.

Lo relevante aquí no es solo el límite de 50 caracteres -que puede ser razonable-, sino el modo en que se comunica: un error genérico en la fila 0, sin indicar el campo concreto, la regla incumplida ni la solución.

  • El problema no es que existan reglas técnicas -algunas pueden ser razonables-, sino que se apliquen sin explicarse y sin ofrecer al veterinario la información mínima para corregir errores de forma autónoma.
  • Cuando un sistema oficial obliga al profesional a trabajar por ensayo y error para poder cumplir, deja de ser una herramienta de apoyo y se convierte en una fuente de fricción constante.

Esta experiencia no es una anécdota técnica. Es el reflejo de una desconexión entre el diseño del sistema y la realidad del trabajo clínico diario, donde el tiempo, la claridad y la prevención de errores no son un lujo, sino una necesidad.

Bibliografía: 1Definición Ficheros 2026 (PRESVET), campo “Número Receta: Cadena(50)” (págs. 4–5). 2https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2023-16727 (Real Decreto 666/2023, Anexo III.a y Anexo IV.2.a). 3https://www.boe.es/legislacion/derechos_fundamentales.php?id_articulo=9.3&id_ concepto=31 (Constitución Española, art. 9.3). 4https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-10565 (Ley 39/2015, art. 53.1.f). 5https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2016-80807 (RGPD, arts. 12 y 13.2.f). 6https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2013-12887 (Ley 19/2013, arts. 5 y 11).

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