La geriatría en veterinaria está dejando de ser un concepto accesorio para convertirse en la nueva frontera asistencial de las clínicas veterinarias.
- Aunque durante décadas centramos la atención en los cachorros, la realidad actual es muy distinta: cada vez más mascotas llegan a edades avanzadas y requieren un enfoque médico, preventivo y comunicativo completamente diferente
- Esta Edad de Plata de las mascotas no solo redefine la práctica clínica diaria, sino que ofrece una oportunidad estratégica que pocos centros veterinarios están sabiendo capitalizar
Comprender este cambio de paradigma es clave para anticiparse, diferenciarse y ofrecer un servicio que responda tanto a las necesidades de salud del animal como al vínculo y las preocupaciones del tutor.

La población geriátrica animal redefine el modelo de negocio de las clínicas veterinarias
Durante décadas, las clínicas veterinarias han estructurado sus servicios alrededor de los cachorros. Vacunaciones, desparasitaciones, pautas de socialización y programas preventivos han sido el núcleo de la actividad diaria. Pero el panorama está experimentando una transformación profunda.
- Las mascotas disfrutan hoy de una esperanza de vida más larga y de mejor calidad
- El número de animales que alcanzan edades avanzadas crece de forma sostenida, mientras que el flujo de cachorros que cruzan nuestras puertas ha disminuido considerablemente
Este cambio demográfico, conocido como Silver Economy veterinaria, representa mucho más que un desafío clínico y emocional.
Se trata de una oportunidad estratégica de primer orden para aquellas clínicas que logren reorientar sus servicios y protocolos hacia esta nueva realidad.
Adaptar la práctica veterinaria a una población envejecida no es solo una cuestión de actualización profesional, sino un imperativo para garantizar la viabilidad y el crecimiento futuro de los centros veterinarios.

La Silver Economy y su impacto real en la clínica
La Silver Economy se define como el conjunto de actividades y servicios orientados a satisfacer las necesidades de la población mayor.
En el mundo de las mascotas, esto se traduce en atender a los animales senior y geriátricos, cuyos tutores están dispuestos a invertir en salud y bienestar.
Estos propietarios no buscan simplemente curar enfermedades, sino prevenir, acompañar y mantener la calidad de vida de sus compañeros durante más tiempo
- Los animales senior representan ya cerca del 45 % de los pacientes en clínicas de pequeño animales y su su gasto medio anual puede duplicar al de un animal adulto (datos Wecan)
- Además, cada año extra de vida supone un incremento del 10 % al 20 % en la facturación global de una clínica media
- Cuidar mejor a los animales mayores no solo es una cuestión ética o profesional, también es una estrategia económica sostenible
El gran reto con el paciente senior y la falta de proactividad en la clínica
Sin embargo, muy pocas veces somos proactivos con estos animales. Hacemos un gran trabajo cuando están enfermos. Nuestras clinicas están llenos de enfermos renales, animales con endocardiosis mitral, con hiperadrenocorticismo o que han sido atendidos por algún tipo de cáncer.
- Pero ¿a cuántos de estos animales se les podría haber detectado la patología ANTES de que los síntomas fueran evidentes y que los tutores acudieran con su animal a nuestra clínica?
- Y si respondemos a esa pregunta que quizá SI se habría podido detector antes la enfermedad ¿cuánto habría aumentado la vida de esa mascota y por tanto la facturación acumulada para nuestra clínica?
Y si esto es cierto en el caso de los perros, en los gatos es todavía más importante, ya que son expertos en ocultar los signos de enfermedad, con lo que chequeos profundos en esta especie son casi obligatorios.

Llegados a este punto, la reflexión es inevitable...
- Si el paciente senior es el que más acude a nuestra clínica, ¿por qué sigue siendo el gran olvidado?
- La respuesta es sencilla y a la vez incómoda. Seguimos trabajando en modo reactivo en lugar de hacerlo en modo preventivo

La nueva geriatría veterinaria como medicina preventiva
Aunque la medicina veterinaria aún no dispone de una especialidad formal de geriatría, el enfoque preventivo y personalizado se impone.
Un buen chequeo senior permite detectar enfermedades en fases tempranas -renal, cardiaca, oncológica o articular- y adaptar los tratamientos para mantener la calidad de vida.
Un programa tipo puede incluir:
- Historia clínica completa y anamnesis profunda
- Exploración física sistemática
- Hemograma, bioquímica y análisis de orina
- Radiografía torácica, ecografía abdominal y medición de presión arterial
- T4 en gatos y pruebas vectoriales según la zona
El objetivo no es solo “hacer pruebas”, sino construir confianza. Cada chequeo debe acabar con una entrega de resultados empática, explicando hallazgos, recomendaciones y un plan de acción consensuado con el tutor.
- Incluso cuando tengamos la suerte de no encontrar ningún hallazgo patológico, seguro que podemos hacer recomendaciones sobre estilo de vida, nutrición o complementos para prolongar ese estado “óptimo” el mayor tiempo posible, por supuesto, aparte de felicitar al tutor por sus excelentes cuidados
Aunque, siendo realistas, prácticamente en el 100 % de los pacientes senior se encuentra algo, aunque sea simplemente patologías orodentales.
Cuando el propietario entiende lo que hacemos y por qué, se convierte en nuestro aliado, ya que nos habremos ganado algo fundamental: su confianza.
Las patologías más habituales en el paciente senior
- Problemas Oncológicos
- El cáncer es la causa de muerte de un 45% de los perros de más de 10 años
- Los problemas oncológicos pueden afectar a cualquier sistema por lo que no los mencionaremos en las siguientes patologías y por eso está en primer lugar
- Dentales:
- Múltiples estudios cifran la enfermedad periodontal a lo largo de la vida
- La realidad es que casi la totalidad de los animales senior tiene algún grado de enfermedad periodontal
- Las patologías dentales pueden provocar dolor crónico a nuestros pacientes
- Es muy satisfactorio, ver como mejora el comportamiento de unos animales tras una actuación en una boca patológica
- Articulares:
- Sin duda, la principal alteración musculoesquelética que afecta a nuestros mayores es la osteoartrosis o enfermedad degenerativa articular, bien por desgaste provocado por la vida, bien como resultado de agresiones a la articulación en cualquier momento de la vida
- El dolor secundario a esta patología es una de las mayores causas de disconfort y pérdida de actividad de nuestras mascotas
- Renales:
- La enfermedad renal crónica es otra de las patologías comunes a las que nos enfrentamos diariamente, tanto en perro como en gatos
- Cardiorrespiratorias:
- La endocardiosis mitral es sin duda la patología reina que encontramos en pacientes mayores caninos, especialmente de pequeño tamaño
- En razas más grandes la Cardiomiopatía Dilatada es probablemente el problema más diagnosticado
- Las cardiopatías felinas también deben ser investigadas con especial relevancia de la cardiomiopatía hipertrófica
- Como patologías respiratorias nos encontramos con frecuencia el colapso traqueal en razas de pequeño tamaño
- Endocrinas:
- Tenemos una gran variedad de enfermedades endocrinas que afectan a animales mayores: diabetes, hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo e hipertiroidismo en los felinos
- Añadimos aquí un fenómeno en aumento en las sociedades avanzadas como es la obesidad, que, aunque no tenga una causa endocrina propiamente dicha si es una enfermedad que podemos considerar como tal por sus implicaciones en los diversos órganos
- Neurológicos:
- Podemos encontrar enfermedades agudas como los infartos o isquemias, las convulsiones incluidas las idiopáticas o el síndrome vestibular idiopático senil
- Son frecuentes los problemas crónicos como las profusiones discales crónicas o el síndrome de cauda equina
- Comportamiento:
- Los cambios en el comportamiento pueden estar ligados a los cambios cerebrales producidos por el envejecimiento fisiológico del cerebro, procesos patológicos degenerativos como el síndrome de disfunción cognitiva y los cambios en la conducta por la pérdida de función de órganos de los sentidos como la vista y el oído
- Estos cambios pueden ser muy frustrantes para el tutor y detectarlos precozmente debería ser una cuestión prioritaria en nuestras clínicas
- Inmunosenescencia:
- La disminución de capacidad inmunitaria de los animales mayores está ampliamente demostrada
- Eso hace que sean más proclives a padecer infecciones y puede que sea necesario revisar nuestros protocolos vacunales en animales mayores
El envejecimiento no es una enfermedad, pero acelera todas las enfermedades. Lo que cambia la historia natural del paciente no es la medicación milagrosa, sino el diagnóstico precoz. Y el diagnóstico precoz solo se consigue con chequeos anuales o semestrales, medicina preventiva estructurada, protocolos internos claros y un equipo bien entrenado para comunicar, emocionar y convencer.













