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Queratitis eosinofílica en gatos: dos casos clínicos y claves para su diagnóstico y tratamiento

La queratitis eosinofílica felina es una patología inflamatoria crónica que puede confundirse con procesos oculares frecuentes en clínica. Este artículo presenta dos casos clínicos y revisa las claves diagnósticas y terapéuticas que permiten abordar correctamente esta enfermedad en consulta.

La queratitis eosinofílica felina es una patología que puede pasar desapercibida en consulta y confundirse fácilmente con procesos oculares frecuentes como conjuntivitis o úlceras corneales.

  • Reconocer sus signos clínicos y saber cuándo apoyarse en la citología corneal resulta clave para orientar correctamente el diagnóstico y evitar tratamientos ineficaces.

Queratitis eosinofílica felina: características clínicas y presentación

La queratitis eosinofílica felina es una enfermedad inflamatoria crónica y progresiva que afecta a la conjuntiva, al epitelio y al estroma corneal (1,3).

  • En la mayoría de los casos se diagnostica de forma unilateral, aunque también puede presentarse de manera bilateral (1)
  • Se ha descrito una mayor predisposición en gatos machos jóvenes o de mediana edad, especialmente en pacientes castrados (1)

Clínicamente se caracteriza por la presencia de vascularización superficial perilímbica (1) que se origina en el limbo esclerocorneal temporal y progresa hacia el centro de la córnea (1,3).

  • Aunque es menos frecuente, también pueden observarse lesiones en el cuadrante ventromedial (1), acompañadas de infiltrado celular (2).
  • A medida que la enfermedad progresa, pueden aparecer lesiones con aspecto de masas rosadas y vascularización estromal asociadas a placas blanquecinas anacaradas de aspecto granular o arenosa (1).

Otros hallazgos clínicos frecuentes incluyen hiperemia conjuntival, secreción mucosa, epífora y cierto grado de blefaroespasmo (2,3), que suelen intensificarse conforme progresa la lesión (2).

Diagnóstico y etiología: el papel de la citología corneal

El método de elección a la hora de diagnosticar la queratitis eosinofílica es la citología corneal (1,2,3) donde las células predominantes son los eosinófilos; no obstante, también podemos advertir mastocitos (1), neutrófilos, linfocitos y células epiteliales (3).

  • La etiología de esta afección sigue sin estar completamente esclarecida en muchos pacientes
  • No obstante, se ha descrito una posible asociación con la infección por herpesvirus felino tipo 1 (FHV-1) (2).

El tratamiento de elección se basa en la administración tópica de antiinflamatorios esteroideos e inmunomoduladores, como la ciclosporina (1,2,3).

Descripción de los casos clínicos

En este artículo se describen dos casos clínicos atendidos en consulta de oftalmología.

  • En el primer caso, el paciente fue remitido por presentar una conjuntivitis que no respondía al tratamiento instaurado por el veterinario
  • El segundo caso acudió por la presencia de una lesión ulcerativa corneal en el ojo izquierdo refractaria al tratamiento médico

Caso clínico 1: queratitis eosinofílica bilateral refractaria a tratamiento inicial

Se presenta en consulta un gato macho castrado de 5 años, con acceso al exterior, derivado por su veterinario por presentar conjuntivitis bilateral de varias semanas de evolución, que estaba siendo refractaria al tratamiento médico.

  • En la exploración a distancia se observa marcado malestar ocular, evidenciado por intenso blefaroespasmo bilateral.
  • En la exploración oftalmológica con la lámpara de hendidura se aprecia severa hiperemia y quemosis de la conjuntiva palpebral, acompañadas de moderada secreción mucosa.

A nivel corneal se observa una exuberante reacción vascular estromal que abarca prácticamente toda la superficie de la córnea de ambos ojos, siendo más evidente en el ojo derecho.

  • Además, se advierte la presencia de una placa blanquecina de aspecto granular localizada en la región temporal.
  • En el ojo izquierdo se evidencian leves infiltrados celulares (Foto 1 y Foto 2) que se acompañan con moderada reacción vascular corneal de localización estromal.

Se diagnostica una queratitis eosinofílica bilateral, por lo que se inicia el tratamiento con antiinflamatorios esteroideos tópicos (dexametasona) cada 8 horas en ambos ojos.

  • Una semana después, el paciente acude a revisión, observándose una mejora evidente de los signos clínicos (Foto 3 y Foto 4).
  • Se constató la desaparición del malestar ocular, así como una notable mejoría de la hiperemia conjuntival y de la secreción mucosa.

Queratitis eosinofílica en gatos

La placa eosinofílica desapareció por completo, aunque persistía cierta vascularización estromal corneal, que posteriormente se controló mediante tratamiento crónico con ciclosporina tópica.

Caso clínico 2: presentación unilateral con lesión ulcerativa corneal

Se presenta en consulta una gata de 7 años, exclusivamente indoor, por presentar una úlcera corneal de varias semanas de evolución refractaria al tratamiento pautado previamente por su veterinario (Foto 5 y Foto 6).

  • En la exploración con lámpara de hendidura se observa marcada quemosis conjuntival acompañada de secreción mucosa, así como severa reacción vascular corneal que nacía desde el limbo esclerocorneal medial avanzando hacia el centro de la córnea, asociada a un infiltrado inflamatorio en forma de placas blanquecinas de localización medial.

La tinción con fluoresceína resultó ser positiva en el ojo izquierdo, lo que indica una alteración en la superficie de la cornea secundaria a la presencia de ese infiltrado inflamatorio corneal exuberante (Foto 7). En cuanto al ojo derecho, no se encontraron alteraciones oculares dignas de mención.

Queratitis eosinofílica en gatos

Tras la exploración oftalmológica se diagnosticó una queratitis eosinofílica unilateral izquierda, iniciándose el tratamiento médico con dexametasona tópica 3 veces al día.

  • Una semana más tarde, la paciente acudió a revisión (Foto 8 y Foto 9), donde se observó una clara mejoría de los síntomas clínicos, con marcada disminución de la vascularización corneal y casi la completa desaparición de las placas eosinofílicas.

Queratitis eosinofílica en gatos

Posteriormente se comenzó una reducción progresiva de la posología de la dexametasona tópica.

  • A las tres semanas se reevaluó a la paciente, observándose una ausencia de sintomatología clínica (Foto 10 y Foto 11)

Queratitis eosinofílica en gatos

Reflexión clínica: la importancia del diagnóstico diferencial en el “ojo rojo”

Estos casos ponen de manifiesto una idea importante en oftalmología veterinaria: no todo “ojo rojo” corresponde necesariamente a una úlcera corneal o a una conjuntivitis simple.

  • Ante este tipo de presentaciones clínicas es fundamental realizar una exploración oftalmológica completa, tratando de identificar la causa subyacente.
  • Entre las posibles etiologías deben considerarse, entre otras, la hipoproducción lagrimal, entropión, presencia de cuerpos extraños o enfermedades inflamatorias específicas como la queratitis eosinofílica.

Cada una de estas patologías requiere un enfoque terapéutico diferente, por lo que un diagnóstico preciso resulta esencial para instaurar el tratamiento adecuado.

En aquellos casos en los que la etiología no esté clara o cuando la respuesta al tratamiento no sea la esperada, la derivación a un especialista en oftalmología veterinaria puede ser clave para la correcta resolución del caso.

Bibliografía:
1. Spiess AK, Sapienza JS. Treatment of proliferative feline eosinophilic keratitis with topical 1.5% cyclosporine: 35 cases. Veterinary Ophthalmology. 2009;12(3):132– 137.
2. Stiles J, Coster M. Use of an ophthalmic formulation of megestrol acetate for the treatment of eosinophilic keratitis in cats. Veterinary Ophthalmology. 2016;19(1):72–78.
3. Lucyshyn DR, Vernau W, Maggs DJ, Murphy CJ, Leonard BC. Correlations between clinical signs and corneal cytology in feline eosinophilic keratoconjunctivitis. Veterinary Ophthalmology. 2020;23(5):844–850.

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