En los hospitales veterinarios de referencia, donde la intensidad asistencial es máxima y cada decisión cuenta, el papel del Auxiliar Clínico Veterinario (ACV) adquiere una dimensión determinante.
Entre los perfiles que han construido una carrera sólida en este entorno se encuentra María Teno, ACV Responsable de Hospitalización y Urgencias del Hospital Veterinario Puchol, Delegada de Madrid de ANAVET y CEO de VET UP.
- Con años de experiencia en servicios críticos, María aporta una mirada realista y profundamente humana sobre los desafíos del ACV en hospitalización, el liderazgo de equipos, la evolución técnica del rol y los retos que aún quedan por resolver para que los auxiliares reciban el reconocimiento formativo y profesional que les corresponde.
En esta entrevista para Vetesfera Clinic, María comparte aprendizajes, retos y una visión de futuro construida desde la práctica diaria y el contacto directo con los profesionales del sector.
María, llevas años en primera línea de hospitalización y urgencias. ¿Qué aprendizajes personales y profesionales te ha dado trabajar en un entorno tan exigente?
Como bien dices, el trabajo en la especialidad de hospitalización y urgencias es un trabajo exigente y yo diría que en centros tan grandes como el mio, se convierte en un trabajo de alto rendimiento.
En lo profesional he aprendido a mantener la calma en momentos de tensión y situaciones críticas (esto también te lo da la experiencia), a priorizar lo verdaderamente importante y a trabajar continuamente en equipo, que es lo que produce la eficacia en este trabajo.
- En lo personal también hay un aprendizaje, todos comenzamos con las dudas de “¿podré hacer yo esto?” y el esfuerzo y el estudio te demuestran que sí.
No voy a mentir, en ocasiones quieres dejarlo todo, ¿cómo no?, es un trabajo en el que vives en ocasiones con la adrenalina y el cortisol por las nubes pero luego no me imagino haciendo otra cosa, he nacido para esto.
El área de hospitalización es un punto clave en la experiencia del paciente y del tutor. ¿Qué competencias crees que distinguen a un ACV excelente en este servicio?
Creo que es la combinación de diferentes pilares fundamentales: conocimientos claros, comunicación efectiva, eficacia, rapidez y sensibilidad especial hacia el trabajo.
Siempre digo que los ACV no deben ser simples “hormigas obreras” que ejecutan según lo que leen, si no que hay que razonar, entender los procesos, observar las complicaciones y actuar en consecuencia.
Como responsable de equipo, ¿cuáles son los retos más habituales al coordinar turnos, cargas de trabajo y comunicación en un hospital con gran volumen de casos?
Lidero actualmente un equipo de 23 personas. El verdadero desafío es que todos estén contentos a nivel laboral en cuanto a turnos, vacaciones, festivos, salario, carga de trabajo...
Cada uno tenemos nuestra vida y yo cada vez valoro más la mía, entiendo que ellos también, por lo que cuando tengo que pedirles cambios de turno imprevistos por bajas de otros compañeros o vacaciones, siento que estoy trastocando sus vidas.
- Hay que tener una planificación flexible, anticiparse a sus necesidades y mantener siempre una comunicación transparente con ellos, para que sientan que estás ahí, ellos son la prioridad ya que sin mi equipo, el trabajo no sale adelante.
En ocasiones me siento como su madre y no me importa, un líder escucha, acompaña y arropa cuando es necesario y cuando se puede.
La relación entre veterinarios y ACVs es esencial para un servicio eficiente. ¿Qué aspectos son claves para mejorar el flujo de trabajo entre ambos perfiles?
- ¿Qué haríamos lo ACV sin veterinarios y los veterinarios sin nosotros? Yo a esta unión la denomino “packs”, nuestro trabajo es sinérgico y ambos nos beneficiamos.
Tengo la suerte de estar rodeada de veterinarios que además son mis amigos, he crecido laboralmente en parte gracias a ellos y no entiendo cuando esto no es así.
Tener un ACV formado y en quien confiar es útil para trabajar mejor, somos sus ojos y sus manos.
Desde tu rol en hospitalización, ¿qué avances tecnológicos o protocolos recientes han supuesto un cambio real en la forma de trabajar de los ACVs?
Hoy en día contamos con monitores multiparamétricos más precisos que permiten registrar todas las alteraciones de los pacientes. Muy útil en centros como Puchol donde hay mucho volumen de trabajo.
Otro de los avances importantes es el manejo del dolor. Los ACVs están formándose en la detección del dolor y en el cálculo de infusiones continuas que nos ayudan a tener pacientes hospitalizados sin dolor.
En los últimos años algunos veterinarios han señalado casos de intrusismo profesional dentro de las funciones del ACV. ¿Cuál es tu visión sobre este debate y qué factores crees que lo alimentan?
¿Intrusismo? Creo que lo que ocurre es que antes nuestra figura estaba “dormida”.
Llevo 15 años en el sector y he pasado de limpiar los cristales del centro y coger el teléfono a monitorizar, preparar infusiones y colocar catéteres centrales.
- Esto es un melón... pero creo que no se debe tener miedo a un intrusismo, al revés, se debería agradecer que existiera interés en que los ACVs se formen más, participen en el día a día del centro y solventen situaciones en las que el veterinario quizá no llega por tiempo o por sobrecarga de trabajo.
¿Por qué no puedo sondar un paciente si tengo la formación teórica y práctica que necesito? Lo importante es tener claros los límites, los ACVs no diagnostican, pautan medicación, operan, interpretan imágenes, etc.
¿Consideras que existe un desconocimiento real por parte de algunos centros o profesionales sobre lo que un ACV está capacitado, o no, para realizar? ¿Cómo se podría corregir esta situación?
¡Claro que sí! Hay desconocimiento incluso en los propios ACVs.
En muchos casos no es por mala intención, sino por la falta de una regulación homogénea y por diferencias en la formación según la escuela o la experiencia previa del ATV.
- Esto a veces genera expectativas poco realistas o confusión sobre qué tareas son responsabilidad del veterinario y cuáles pueden delegarse al auxiliar.
Creo que para cambiar la situación se debe homologar la profesión, llevamos años esperándolo. Acreditarnos vale, es el comienzo pero, ¿de algo que ocurrirá?...
A parte de esto, creo que ayuda visibilizar el valor profesional del ACV para reforzar una imagen clara y respetada de la profesión.
Hace unos años, decidiste abrir una escuela de formación para ACV. ¿Qué te llevó a tomar esa iniciativa?
Uno puede pensar que cuando monta un negocio, es el resultado de años de estudio y evaluación pero en este caso no, surgió todo demasiado rápido, a consecuencia de observar carencias tanto en los temarios de otras escuelas como en la formación de los ACVs de prácticas que yo tutelaba.
Nuestra idea en todo momento fue crear una escuela real, cercana, un hogar donde realmente los ACVs reciban formación de calidad y útil para el trabajo del día a día.
¿Cuáles son para ti factores esenciales que deben cumplir cualquier escuela o centro de formación para AVCs?
Lo primero, la transparencia. Con escuelas como la nuestra que comienza a resonar, algunas otras han dejado de vender cursos como (ATV+ACV) o cursos como ACV de clínica + zoo + exoticos+ ecuestre, ¿vaya batiburrillo no?.
- Por supuesto, que sus temarios sigan la normativa INCUAL, que marca qué puntos debe de conocer un ACV. Pero sinceramente, bajo mi experiencia clínica, se queda corto.
Por último, esta es una profesión sanitaria y práctica.
No comprendo como formaciones online o con vídeos grabados y no actualizados puedan ser compradas o peor aún, cómo luego el ACV puede sentirse preparado para el mundo profesional.
Entiendo las formaciones para ser asistente técnico veterinario semipresenciales, pero las que son de verdad e incorporan a sus clases online, talleres prácticos que consigan capacitar a estos alumnos antes de comenzar las prácticas.
Esto les genera seguridad y mayor capacidad de encontrar trabajo.
¿Qué componentes o variables diferencian a un Centro de Formación de otro?
Como acabo de decir, la modalidad formativa es algo importante y diferenciable.
Nosotras estamos felices de recibir feedback positivos respecto a nuestras formaciones y de que nuestros alumnos noten diferencias significativas en relación a otros centros.
La cercanía también es importante. Estos alumnos tienen que sentirse apoyados y guiados en todo momento.
Además, que los profesores del centro estén en activo y trabajen en esta profesión ayuda a que la formación que se imparta esté actualizada y que sea en base a casos y a experiencia clínica, esto es un plus de conocimiento.
- Por último, algo que yo tenía claro desde el principio era que aquel que no estuviese preparado o no aprobase los cursos, no recibiría nuestro certificado. ¿Por qué digo esto? Conozco casos en los que abonar el curso te “asegura” el aprobado y eso es negativo para la profesión ya que el esfuerzo y constancia no se recompensa.
Como delegada de ANAVET en Madrid, ¿cuáles dirías que son los grandes retos actuales del colectivo ACV?
Nuestros retos ahora son:
- Conseguir unos estándares formativos sólidos y comunes. Actualizados y regulados para que en todos los centros se imparta el mismo temario y las oportunidades de todos sean las mismas.
- Laboralmente, que las condiciones mejoren. Los sueldos en general en veterinaria son bajos, demasiadas horas, turnos complejos, responsabilidades y estrés para el salario que marca el convenio.
- Como delegada de ANAVET conseguir dar voz al colectivo y seguir en la lucha de conseguir un reconocimiento real y respetuoso.
- Impulsar la formación continua y el desarrollo profesional de los que ya son ACVs
¿En qué medida crees que ANAVET puede ayudar al reconocimiento y a la trayectoria de la profesión?
ANAVET no es solo una asociación que te consigue descuentos en cursos o formaciones gratuitas.
- ANAVET es una familia, una red de apoyo con delegados que considero representan al colectivo ACV ya que han conseguido a base de trabajo y esfuerzo, un reconocimiento en la profesión.
Desde que conocí a Yolanda, me he sentido en casa, siempre arropada y nosotros lo que queremos es que todo aquel que se siente perdido o que necesita un impulso, cuente con ese apoyo.
¿Cuál es tu sueño o tu meta en el sector?
Qué difícil... ¿ser millonaria y vivir en Maldivas? No...Una vez me dijeron “¿qué pasa si la homologación se lleva a cabo y, para formar ACVs, tiene que hacerse a través de una formación profesional o una carrera universitaria... y tú tienes que cerrar tu escuela?
Quizá mi sueño es ese, cerrarla con el orgullo de haber luchado y haber conseguido lo que merecemos, que se nos valore y forme con dignidad.
La voz de María Teno refleja con claridad el momento de transformación que vive la profesión ACV, una profesión más técnica, más formada y más integrada en los procesos hospitalarios.
Su perspectiva desde Puchol y ANAVET evidencia que el futuro pasa por la especialización, la regulación y el reconocimiento de competencias que permitan a los ACVs desarrollar su trabajo con seguridad y proyección.
En una clínica veterinaria cada vez más exigente, perfiles como el de María son fundamentales para comprender hacia dónde avanza el sector.
Desde Vetesfera Clinic seguiremos acompañando estas conversaciones que ayudan a visibilizar el valor real del ACV y a construir un futuro más profesionalizado, cohesionado y preparado para los desafíos de la medicina veterinaria moderna.













