La anestesia veterinaria es uno de los pilares más sensibles de la medicina veterinaria moderna.
- De su correcta planificación, monitorización y ejecución dependen no solo la seguridad del paciente, sino también la calidad del acto clínico en su conjunto
- Sin embargo, sigue siendo un área poco visible para el personal auxiliar y, en muchos casos, infrarrepresentada en los itinerarios formativos del colectivo ATV/ACV
María Sánchez es una excepción que confirma hacia dónde puede evolucionar la profesión cuando la especialización técnica se une al rigor científico y a la práctica clínica real.
ATV especializada en anestesia, forma parte del Comité Científico de un gran grupo empresarial veterinario, un espacio donde la presencia de perfiles no veterinarios sigue siendo poco habitual.
Además, es autora de la Guía Práctica de Anestesia en Pequeños Animales para Asistentes Técnicos Veterinarios, una obra orientada a cubrir un vacío formativo largamente detectado en el sector.
En esta entrevista para Vetesfera Clinic abordamos la anestesia desde la mirada del ATV especializado, el papel del auxiliar en estructuras científicas, la transferencia de conocimiento técnico y las oportunidades reales de desarrollo profesional dentro de un sector cada vez más complejo y exigente.
María, la anestesia sigue siendo un área poco elegida por los ACV. ¿Qué te llevó a especializarte en un campo tan técnico, exigente y todavía poco visible dentro del sector?
Siempre me ha atraído especialmente el ámbito de la cirugía y el trabajo en quirófano. Sin embargo, fue al comenzar a formarme junto a profesionales dedicados a la anestesia cuando descubrí un campo que realmente me apasionó.
Me resulta fascinante comprender cómo responde el organismo cuando es sometido a un procedimiento anestésico y, sobre todo, poder contribuir a que el paciente reciba los mejores cuidados posibles durante todo el proceso.
Desde tu experiencia clínica, ¿por qué la anestesia es un área crítica para la seguridad del paciente y qué riesgos reales existen cuando no está bien estructurada o protocolizada?
El procedimiento anestésico es seguro cuando se apoya en personal cualificado y en protocolos bien definidos e individualizados para cada paciente.
- Como en cualquier acto clínico, existen riesgos inherentes, pero estos se reducen de forma significativa cuando la anestesia se planifica adecuadamente, se monitoriza de forma continua y se trabaja de manera coordinada entre el veterinario anestesista y el ACV
La anestesia no es un proceso aislado, sino un trabajo de equipo, y esa coordinación es, sin duda, uno de los principales factores de seguridad para nuestros pacientes.
¿Qué competencias diferencian a un ACV que simplemente asiste en anestesia de uno que realmente domina el proceso anestésico y aporta valor clínico al equipo veterinario?
La diferencia está, fundamentalmente, en la formación y en el grado de especialización.
- Un ACV que asiste en anestesia sin una formación específica puede colaborar en tareas básicas, pero un ACV con conocimientos avanzados en anestesia se convierte en una pieza clave del equipo anestésico
Su aportación comienza desde el momento en que el paciente entra en quirófano y se extiende hasta su correcta recuperación y traslado a hospitalización.
El ACV especializado puede intervenir activamente en la preparación del paciente, en la reducción del estrés, en la canalización de vías, en la asistencia al anestesista durante la administración de fármacos y, siempre bajo la supervisión del facultativo, en la monitorización intraoperatoria y el seguimiento durante la recuperación.
Esta implicación continua y cualificada no solo optimiza el trabajo del anestesista, sino que mejora de forma directa la seguridad y el bienestar del paciente a lo largo de todo el proceso anestésico.
Formas parte del Comité Científico de un gran grupo veterinario, algo poco habitual para una ACV. ¿Qué se valora para que un perfil técnico acceda a este tipo de estructuras y cuál es tu papel dentro del Comité?
Aunque no es habitual, para mí fue una oportunidad muy ilusionante. Creo que para que un perfil técnico acceda a un Comité Científico se valora, sobre todo, la experiencia clínica real, la formación específica y la capacidad de aportar una visión complementaria a la del veterinario.
- En mi caso, mi papel dentro del Comité está muy ligado a representar la perspectiva del ACV especializado y a contribuir al desarrollo de formación específica pensada para nuestro colectivo
- Una formación adaptada a nuestra realidad en clínica, a nuestras responsabilidades en quirófano y hospitalización, y que reconozca el valor profesional que aportamos al equipo
El objetivo final es mejorar los protocolos y los estándares asistenciales desde un enfoque verdaderamente multidisciplinar, donde el trabajo del ACV no sea solo asistencial, sino también parte activa de la mejora continua de la calidad clínica.
Desde tu posición dentro de un gran grupo empresarial, ¿cómo percibes la evolución del rol del ACV especializado frente a modelos más generalistas de clínica veterinaria?
Desde mi experiencia, el rol del ACV especializado está evolucionando de forma clara, especialmente en estructuras más grandes y en hospitales veterinarios, donde la complejidad clínica exige equipos cada vez más cualificados.
- Cada vez existen más centros y escuelas que ofrecen una formación de calidad, orientada a preparar a los ACV para afrontar con solvencia el trabajo en clínicas y hospitales veterinarios modernos. Esto está permitiendo que el perfil técnico gane peso y asuma responsabilidades más definidas dentro del equipo.
Aun así, queda camino por recorrer para que el ACV especializado ocupe el lugar profesional que muchos consideramos necesario. Ese avance pasa, en gran medida, por seguir apostando por una formación alineada con nuestros objetivos, por la especialización y por la defensa de un modelo clínico en el que el trabajo del ACV sea reconocido como una pieza clave en la calidad asistencial.
Eres autora de la Guía práctica de anestesia en pequeños animales para Asistentes Técnicos Veterinarios. ¿Qué carencias detectabas en la formación existente que te impulsaron a escribir este libro?
Más que carencias, porque hay libros de anestesia escritos por grandes anestesistas, creo que nosotros, poco a poco, tenemos que tener ese lugar en el que también se nos valide para realizar bien nuestro trabajo.
Creo que los propios ACV somos quienes sabemos cuál es nuestro día a día y cuáles son nuestros consejos y “truquitos” de nuestro ámbito laboral, que resultan de gran ayuda para otros compañeros.
Poco a poco, los ACV vamos ganando peso en formaciones, escuelas, congresos y publicaciones, que son indispensables para nuestro crecimiento profesional
¿Consideras que la especialización técnica del ACV -como la anestesia- es una vía real y sostenible de desarrollo profesional dentro del sector veterinario en España?
Sí, ya que el sector veterinario mantiene cada vez una mayor demanda de personal técnico cualificado en clínicas y hospitales, y existen cada vez más áreas de especialización.
- Un ACV bien formado y especializado tiene una alta empleabilidad en entornos clínicos exigentes, por eso es tan importante
Como delegada de ANAVET en Castilla y León, ¿cuáles dirías que son hoy las principales necesidades del colectivo ACV en tu comunidad y qué líneas de trabajo está priorizando la asociación para darles respuesta?
Desde ANAVET se trabaja para que los ACV tengamos cada vez más visibilidad y se reconozca nuestro trabajo.
En mi comunidad, en este caso, todavía existen pocos centros donde podamos acceder a una formación de calidad como la que comentábamos, aunque poco a poco la oferta va creciendo
- Gracias a la asociación, podemos mantenernos en constante actualización y estar informados sobre cursos, oportunidades de empleo y recursos que nos ayudan en nuestro día a día profesional.
Desde ANAVET se insiste en la importancia de avanzar hacia una mayor profesionalización del ACV. ¿Crees que la especialización -como la anestesia- será una de las claves para el futuro de la profesión y cómo puede ANAVET acompañar ese proceso?
Totalmente. La especialización es una de las claves del camino hacia el que avanzamos como colectivo.
- Contar con entidades como ANAVET que nos acompañan en este proceso y nos aportan respaldo y seguridad lo hace mucho más sencillo.
Por eso es tan importante seguir trabajando en esta línea y apostar por la unión del colectivo para avanzar juntos.
Para cerrar, ¿qué mensaje te gustaría trasladar a los ACV que sienten interés por áreas complejas como la anestesia, pero dudan si ese camino es viable para ellos?
Mi consejo es que, si las cosas se hacen con pasión y es lo que realmente te hace feliz, ese siempre será el camino correcto.
- Mi especialización, en concreto, impone respeto, y creo que es importante que así sea, pero estar bien cualificado es precisamente lo que ayuda a amar aún más la profesión.
Como en cualquier ámbito, hay días mejores y días peores, pero compensa saber que nuestro trabajo contribuye directamente al bienestar de los pacientes.
Para mí, lo más importante es acudir a espacios y formaciones que realmente nos acompañen en ese proceso, que aporten conocimientos sólidos y herramientas útiles para crecer profesionalmente un poco más cada día.
La trayectoria de María Sánchez pone de manifiesto una evolución cada vez más necesaria en la clínica veterinaria actual: equipos en los que la excelencia no se define únicamente por el título, sino por el conocimiento, la responsabilidad y la especialización real de cada profesional.
Su trabajo en anestesia veterinaria, su participación en un Comité Científico y su compromiso con la divulgación técnica muestran hasta qué punto el papel del ACV puede trascender el apoyo operativo para convertirse en un elemento clave en la seguridad del paciente y en la calidad asistencial.
- Entrevistas como esta evidencian que el futuro de la veterinaria pasa por estructuras clínicas más colaborativas, protocolos bien definidos y perfiles auxiliares con formación avanzada y reconocimiento funcional
- Un camino que no solo mejora la práctica clínica diaria, sino que refuerza el valor y la proyección de una profesión esencial dentro del ecosistema veterinario













