¿Dermatitis atópica canina? Un reto clínico que va más allá del prurito.
La dermatitis atópica afecta a un número creciente de perros y compromete su calidad de vida. Los signos clínicos más comunes incluyen:
- Prurito persistente
- Inflamación y disbiosis cutánea
- Alteración de la barrera epidérmica
- Mayor susceptibilidad a irritantes y alérgenos
Esta condición cursa con disfunción lipídica y desequilibrio de proteínas como la filagrina, clave en la homeostasis cutánea.
El resultado: piel seca, vulnerable y con ciclos de recaída difíciles de frenar.
