La responsabilidad deontológica en la práctica clínica veterinaria se construye en el día a día, mucho antes de que exista una queja formal o un expediente disciplinario.
- La forma de informar, de documentar, de comunicarse con el cliente o de relacionarse con otros profesionales es, en muchos casos, el verdadero origen de los conflictos que acaban teniendo consecuencias éticas y corporativas.
Información al cliente y consentimiento informado
Uno de los focos más frecuentes de responsabilidad deontológica es la información al cliente.
- Muchas reclamaciones no se originan en el “qué se hizo”, sino en el “cómo se explicó”
- La falta de información adecuada puede vulnerar el principio de respeto al propietario como representante del paciente y comprometer el consentimiento informado
Prometer resultados garantizados, minimizar riesgos relevantes, no explicar alternativas razonables o modificar un plan terapéutico sin comunicarlo son conductas que, aunque no generen daño grave, pueden dar lugar a reproche disciplinario.
Transparencia económica y confianza
La deontología exige claridad presupuestaria y transparencia económica.
- El tutor debe comprender el alcance del tratamiento, su coste y sus posibles variaciones
- Las sorpresas económicas, la opacidad o la falta de comunicación generan desconfianza y pueden ser interpretadas como conductas contrarias a la ética profesional
Historia clínica y trazabilidad asistencial
Desde el punto de vista deontológico, la historia clínica no es solo una herramienta de trabajo, sino un deber profesional.
- La falta de registros, la omisión de exploraciones, tratamientos o incidencias relevantes, o la ausencia de consentimientos informados son aspectos considerados especialmente graves
En un procedimiento disciplinario, la historia clínica se convierte en el eje probatorio fundamental.
- Aunque el veterinario esté convencido de haber actuado correctamente, la ausencia de registro suele interpretarse como falta de diligencia organizativa
Relación entre profesionales y respeto corporativo
La responsabilidad deontológica también se activa en la relación entre compañeros.
- La competencia desleal, el desprestigio deliberado, la captación indebida de clientes o los informes redactados con intención de desacreditar vulneran los principios de respeto y colaboración profesional
La deontología protege el ecosistema profesional veterinario, evitando que el conflicto sustituya a la ciencia y a la ética.
Publicidad, redes sociales y comunicación pública
El uso de la publicidad y las redes sociales es un terreno especialmente sensible.
- Publicitar servicios de forma engañosa, prometer resultados sin base científica o utilizar testimonios que inducen a error puede constituir infracción disciplinaria
Además, la exposición pública de casos clínicos plantea riesgos en términos de confidencialidad y uso inadecuado de información asistencial con fines promocionales. La prudencia comunicativa forma parte de la dignidad profesional.
Independencia clínica y conflictos de interés
La deontología protege la independencia clínica del veterinario. La toma de decisiones debe basarse en el interés del paciente, no en presiones comerciales o motivaciones económicas.
- Recomendar pruebas innecesarias, asumir procedimientos sin competencia o medios adecuados, o no derivar cuando el caso lo exige puede ser objeto de reproche ético
- La honestidad científica y la humildad técnica se convierten aquí en obligaciones exigibles
Lex artis y formación continuada
La responsabilidad deontológica se relaciona estrechamente con la lex artis veterinaria.
- No se exige perfección ni resultados garantizados, pero sí diligencia, prudencia y coherencia clínica
- La mala suerte no se sanciona; la mala praxis ética y organizativa, sí.
La formación continuada no es solo una recomendación, sino una obligación profesional ligada a la calidad asistencial y a la seguridad del paciente.
Cómo funciona un procedimiento deontológico
El procedimiento disciplinario suele iniciarse por una queja o denuncia, ya sea de un cliente, de otro profesional o de oficio.
- Los órganos colegiales valoran los indicios y, si procede, abren un expediente informativo instruido por un profesional independiente
Aunque el objetivo no es únicamente sancionar, las consecuencias pueden ser relevantes a nivel profesional y reputacional.
Una herramienta real de prevención profesional
La responsabilidad deontológica no compite con la civil o penal, sino que coexiste con ellas.
- Un mismo hecho puede generar procedimientos paralelos
- Por ello, comprender y aplicar correctamente la deontología no es una cuestión teórica, sino una herramienta real de prevención de conflictos
En un contexto de creciente presión asistencial y exposición pública, la deontología es hoy una de las principales formas de proteger al paciente, al propietario y al propio veterinario.













