La presión del diagnóstico perfecto en la práctica veterinaria es una realidad constante, especialmente para aquellos jóvenes que inician su carrera en nuestra querida profesión. Este ideal, aunque motivador, puede derivar en ansiedad, agotamiento y una percepción distorsionada del propio desempeño profesional y por esto hemos creído adecuado realizar un post para también tratar este tema y así ir eliminando tubúes en nuestra querida profesión.
El mito del diagnóstico infalible en la práctica veterinaria
En la formación veterinaria que recibimos en nuestras facultades, nos inculcan la importancia de la precisión diagnóstica. Sin embargo, la práctica clínica está llena de incertidumbres debido a síntomas inespecíficos, limitaciones económicas de los tutores y también recursos diagnósticos restringidos, entre otros factores. Esta discrepancia entre la teoría y la realidad puede generar frustración y una sensación de incompetencia en nosotros, los profesionales veterinarios.
Según varios estudios ya tenemos un porcentaje muy alto de veterinarios de pequeños animales en España que experimenta síntomas de burnout, siendo además las mujeres las más afectadas. Asimismo, hay que recalcar que este agotamiento emocional se ve exacerbado por la presión de alcanzar diagnósticos perfectos en contextos clínicos complejos.
La búsqueda constante de la perfección diagnóstica puede llevar a trastornos de ansiedad y depresión.
Un informe del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid indica que el 70% de los veterinarios atendidos relaciona directamente sus problemas de salud mental con el estrés laboral . Además, la necesidad de gestionar las emociones propias y las de los tutores de los animales añade una carga emocional significativa y es por ello que parece ser que el 80% de los veterinarios se siente muy estresado por esta responsabilidad emocional .
La importancia de la mentoría en la práctica veterinaria
Contar con un tutor o mentor puede ser crucial para los jóvenes veterinarios que se incorporan a nuestro mercado laboral. La mentoría en la práctica veterinaria proporciona orientación, apoyo emocional y una perspectiva realista de la práctica clínica. Facultades como la Universidad Católica de Valencia y la Universidad Cardenal Herrera-CEU han implementado programas de mentoría para preparar a los estudiantes para los desafíos emocionales de la profesión .
Estrategias para el bienestar
Para mitigar la presión del diagnóstico perfecto en la práctica veterinaria y promover la salud mental, desde estas líneas también recomendamos estrategias como establecer espectativas realistas -ya que debemos aceptar que la incertidumbre es parte de la práctica clínica-, además no podemos dudas en consultar a un profesionales como psicólogos para buscar apoyo.
Reconocer y abordar la presión por el diagnóstico perfecto es esencial para el bienestar de los veterinarios y por ello fomentar una cultura de apoyo, mentoría y autocuidado contribuirá a una práctica clínica más saludable y sostenible.












