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El camino del auxiliar veterinario hacia la especialización en cardiología veterinaria

Nos entrevistamos con Carmen Boudet, del servicio de Cardiología, Respiratorio y Cardiología Intervencionista del Hospital Veterinario de la Universidad Católica de Valencia, para conocer su evolución profesional como auxiliar veterinaria y el camino que la ha llevado hacia la especialización en cardiología veterinaria.

La evolución profesional del auxiliar veterinario está abriendo la puerta a perfiles cada vez más vinculados a áreas concretas dentro de los hospitales veterinarios. Cardiología, diagnóstico por imagen, anestesia o cuidados intensivos son algunos de los servicios en los que la experiencia, la formación continuada y el trabajo diario permiten desarrollar conocimientos y habilidades cada vez más específicos.

  • Carmen Boudet Campos se formó como Auxiliar Técnico Veterinario en 2019 y, en 2021, realizó sus prácticas en el Hospital Veterinario de la Universidad Católica de Valencia. Tras incorporarse posteriormente al equipo de ATV de hospitalización y UCI, trabajó durante casi dos años desde un perfil generalista, en contacto con las distintas áreas del hospital.

Aquella experiencia despertó su interés por la cardiología y, en enero de 2023, pasó a formar parte del servicio de Cardiología, Respiratorio y Cardiología Intervencionista, donde combina actualmente su actividad asistencial con cursos y posgrados internacionales. Su trabajo incluye desde el manejo de casos rutinarios hasta la colaboración en pruebas de diagnóstico avanzado, y la asistencia en quirófano durante procedimientos de cardiología intervencionista.

Hablamos con Carmen sobre el camino que ha seguido, la formación y experiencia necesarias para profundizar en un área concreta, el papel del ATV dentro de un servicio de estas características y su próxima participación como ponente en la sala de auxiliares del Congreso AEVA 2026.

Comenzaste trabajando como ATV generalista en hospitalización y UCI, lo que te permitió estar en contacto con diferentes especialidades. ¿Qué hizo que la cardiología despertara especialmente tu interés?

Creo que precisamente el hecho de trabajar como ATV generalista fue lo que me permitió descubrir qué área me atraía más. Durante casi dos años en hospitalización y UCI tuve contacto con pacientes muy diferentes y con distintas especialidades, y esa visión global me ayudó a entender mejor cómo se relacionan unas áreas con otras.

En ese contexto, la cardiología y el respiratorio (las dos especialidades en las que trabajo a día de hoy) fue despertando especialmente mi interés. Me llamaba la atención tanto la complejidad de los casos como la posibilidad de seguir al paciente, ya que a diferencia de ATV de hospitalización y urgencias, donde no llevaba seguimiento de los pacientes, en cardiología y respiratorio puedo seguir los casos y aprender cada día más.

En enero de 2023 pasaste a formar parte específicamente del servicio de Cardiología, Respiratorio y Cardiología Intervencionista. ¿Cómo viviste ese cambio de un puesto generalista a trabajar de forma continuada dentro de un área concreta?

Lo viví como un cambio muy importante en mi desarrollo profesional.

  • Pasar de un entorno generalista a formar parte de un servicio especializado me permitió profundizar mucho más en cardiología y respiratorio, pero también aprender una forma de trabajar más específica, estructurada y protocolizada.

Al principio hubo una curva de aprendizaje importante, porque implicaba adquirir nuevos conocimientos, familiarizarme con procedimientos concretos y adaptarme a otra dinámica de trabajo. Para mí, ese cambio supuso avanzar profesionalmente y empezar a desarrollar un perfil mucho más orientado hacia un área concreta.

Tu trayectoria muestra cómo un ATV puede ir orientando progresivamente su desarrollo profesional hacia una especialidad. Desde tu experiencia, ¿qué conocimientos, habilidades y aptitudes son especialmente importantes para trabajar en un servicio de cardiología en un gran hospital veterinario?

Para trabajar en un servicio de cardiología creo que es fundamental contar con una buena base como ATV y, a partir de ahí, mantener muchas ganas de aprender. Los conocimientos técnicos se van adquiriendo con la formación y la práctica diaria, pero también son muy importantes la capacidad de observación, la organización, la atención al detalle y el trabajo en equipo.

  • En cardiología, además, es esencial conocer bien los procedimientos y protocolos del servicio y mantener una actitud de aprendizaje constante. Esto cobra especial importancia en situaciones como las cirugías o el manejo de pacientes respiratorios, donde la coordinación y el cumplimiento de cada paso resultan fundamentales.

Participas tanto en el manejo de casos rutinarios como en pruebas de diagnóstico avanzado. ¿Cuál es el papel del ATV en este tipo de procedimientos y qué responsabilidades asume dentro del equipo?

El ATV tiene un papel muy activo dentro del servicio. No se trata únicamente de asistir al veterinario, sino de integrarse en el funcionamiento del equipo y contribuir a que cada procedimiento se desarrolle de forma segura y organizada.

En mi día a día participo tanto en el manejo de casos rutinarios como en procedimientos más complejos, incluidas determinadas pruebas diagnósticas, cirugías y protocolos respiratorios.

  • Esto implica conocer bien el material y los protocolos, preparar correctamente al paciente y el entorno, anticiparse a las necesidades del equipo y mantener una comunicación fluida durante todo el procedimiento, tanto dentro del propio servicio como con los equipos de anestesia, cirugía o UCI.

La cardiología intervencionista supone trabajar en procedimientos especialmente complejos y muy protocolizados. ¿Cómo es la labor del ATV en quirófano durante estas intervenciones y qué nivel de preparación y coordinación requiere con el resto del equipo?

En cardiología intervencionista, la preparación y la coordinación son fundamentales. Son procedimientos complejos en los que cada miembro del equipo tiene unas funciones concretas, por lo que es muy importante que todo esté preparado antes de empezar.

Como ATV, mi trabajo en quirófano implica conocer bien el procedimiento, preparar el material y el entorno, colaborar en el manejo del paciente y estar pendiente de las necesidades que puedan surgir durante la intervención. También es fundamental mantener una comunicación muy fluida con el resto del equipo y trabajar siempre siguiendo los protocolos establecidos.

Además de la experiencia asistencial, continúas formándote mediante cursos y posgrados internacionales. ¿Cómo estás planteando tu propia formación y qué recomendarías a otros ATV que quieran profundizar profesionalmente en un área clínica determinada?

Estoy planteando mi formación como un proceso continuo. La experiencia asistencial me ha permitido identificar qué aspectos quiero seguir profundizando y, a partir de ahí, complementar el trabajo diario con cursos y formación de carácter internacional.

  • Una de las ideas que tengo actualmente es visitar otros hospitales con equipos de cardiología grandes para conocer otras formas de trabajar y aprender cómo se puede potenciar aún más el papel del auxiliar dentro de estos servicios.

A otros ATV les diría que no tengan prisa por encontrar una especialidad desde el primer momento. Es importante construir una buena base, aprovechar las oportunidades que ofrece el hospital y observar qué áreas despiertan realmente nuestro interés. Una vez identificado ese camino, la formación continuada y la práctica diaria son las que permiten seguir avanzando progresivamente.

Participarás como ponente en el Congreso AEVA 2026 dentro del programa dirigido a auxiliares. ¿Qué vas a abordar durante tu intervención y qué importancia crees que tiene que los ATV dispongan de espacios propios dentro de los congresos y encuentros científicos veterinarios?

En mi intervención voy a hablar sobre el ACV en las urgencias clínicas cardiológicas, centrándome especialmente en aquellos aspectos que pueden ser de interés para los ATV en el manejo de este tipo de situaciones.

  • Me parece muy importante poder compartir estos conocimientos desde nuestra perspectiva como auxiliares, porque en una urgencia cardiológica el ATV forma parte activa del equipo y tiene un papel fundamental en la preparación, la monitorización y el manejo del paciente.

Además, creo que es muy positivo que los ATV tengamos espacios propios dentro de congresos y encuentros científicos veterinarios. Son una oportunidad para seguir formándonos, compartir experiencias con otros compañeros y conocer diferentes formas de trabajar. También ayudan a visibilizar que nuestra profesión tiene muchas posibilidades de desarrollo y que podemos alcanzar un alto grado de especialización dentro de determinadas áreas.

Si miras atrás, desde tus prácticas en el Hospital Veterinario de la UCV hasta formar parte actualmente de un servicio especializado, ¿qué has aprendido de ese recorrido y qué consejo darías a un ATV que quiere orientar su futuro profesional hacia una disciplina concreta pero no sabe por dónde empezar?

Mirando atrás, una de las cosas que más he aprendido es que no siempre sabemos desde el principio hacia dónde queremos orientar nuestra carrera. Mis prácticas en el Hospital Veterinario de la UCV y, posteriormente, mi etapa en hospitalización y UCI me permitieron conocer diferentes áreas antes de descubrir que quería profundizar en cardiología.

Al principio pensaba que me encantaría la cirugía, pero después de hacer un curso y realizar prácticas me di cuenta de que me gustaba mucho más la UCI y, posteriormente, la cardiología.

  • También he aprendido que la especialización es un proceso. La formación es importante, pero también lo son la práctica diaria, trabajar junto a profesionales con experiencia, preguntar, observar y enfrentarse progresivamente a casos más complejos.

A un ATV que no sabe por dónde empezar le diría que aproveche cada etapa para aprender y que no tenga miedo de probar diferentes áreas.

Una profesión con nuevas posibilidades de desarrollo

La trayectoria de Carmen Boudet refleja una realidad cada vez más visible dentro de los equipos veterinarios: el desarrollo profesional del ATV no tiene por qué detenerse en una formación generalista. La experiencia acumulada, la formación continuada y la integración en equipos multidisciplinares permiten profundizar progresivamente en determinadas áreas y asumir un papel cada vez más preparado dentro de la actividad asistencial.

Su recorrido desde hospitalización y UCI hasta un servicio de Cardiología, Respiratorio y Cardiología Intervencionista muestra también la importancia de conocer distintas áreas antes de descubrir hacia dónde orientar la propia carrera. Un proceso en el que la formación resulta fundamental, pero también lo son la práctica diaria, el trabajo coordinado con el equipo veterinario y la exposición continuada a casos cada vez más complejos.

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